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La información y el espectáculo deportivos han adquirido
en los últimos años un mayor protagonismo en el sistema
comunicativo español, lo que ha llevado a la consolidación
de medios especializados como diarios o canales de televisión.
La interrelación entre la activi dad
deportiva y el sistema de medios de comunicación tiene bastantes
similitudes en España respecto del conjunto de Europa occidental,
preferentemente los países latinos. Existe una prensa deportiva
-diaria y no diaria, generalista y especializada- bastante consolidada,
además de un número creciente de programas y transmisiones
deportivas en las emisoras de radio y televisión. En la última
década, incluso, la información y el espectáculo
deportivo han adquirido un mayor protagonismo en el conjunto del
sistema social y comunicativo.
En este artículo nos referiremos a la
prensa, la radio y la televisión, sobre todo como actores
socioeconómicos puestos en relación con el mundo del
deporte-espectáculo. En concreto, se analizará aquí
el reparto del mercado periodístico especializado (diarios
y revistas) y la competencia existente entre las emisoras radiofónicas
y televisivas por el acaparamiento de la audiencia deportiva en
la programación especializada, así como la contribución
de la televisión a la financiación de algunos deportes.
AUMENTO DE LA INFORMACIÓN
EN LOS DIARIOS
En los últimos años del siglo XIX comenzaron a aparecer
las primeras informaciones de carácter deportivo en la prensa
española, por influencia del periodismo anglosajón
y francés. Desde aquella época, asimismo, existen
en el mercado publicaciones especializadas en este fenómeno
(2). La más antigua que todavía perdura es El Mundo
Deportivo, de Barcelona, nacido en 1906 como semanario y transformado
en diario en 1929 (3). En el último medio siglo, sin embargo,
la información deportiva ha estado repartida entre los diarios
de información general, los diarios especializados, las Hojas
del Lunes y las revistas gráficas especializadas en diferentes
deportes (Altabella, 1987; VV.AA., 1972).
Desde que en 1926 comenzaron a fundarse en
las principales ciudades las Hojas del Lunes -publicadas por las
Asociaciones de la Prensa provinciales para permitir el descanso
dominical de los periodistas-, este tipo de semanarios monopolizó
la información de los lunes y, aunque eran de contenido general,
gran parte de éste estaba dedicado a los deportes (4). Los
diarios, por tanto, debían esperar al martes para publicar
las noticias y comentarios referidos a la jornada futbolística
del domingo anterior (5). De esta manera, las Hojas del Lunes gozaron
de una influencia social importante durante el franquismo y compartieron
la información deportiva especialmente con los pocos diarios
especializados que se publicaban.
De todos modos, a los diarios deportivos que
existían durante la primera época del franquismo -el
barcelonés El Mundo Deportivo y los madrileños Gol
(editado entre 1940 y 1945) y Marca (este último establecido
en la capital en 1942 y propiedad de la cadena pública Prensa
del Movimiento), que triplicaba la difusión de aquél-
se sumaron en los años sesenta otros dos diarios -el barcelonés
Dicen (en 1965) y el madrileño As (en 1967, heredero de la
revista anterior del mismo nombre)- que obtuvieron el éxito
en poco tiempo (véase la tabla 1).

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EL PAPEL DE LOS GRUPOS
PERIODÍSTICOS
En estos momentos, el reparto entre los diferentes editores es el
siguiente: As pertenece al Grupo Montiel, que publica otras revistas
semanales y cuenta con un importante taller de artes gráficas
y una empresa papelera; Marca pertenece desde 1984 -tras la subasta
de los diarios de la extinta Prensa del Movimiento- a Espacio Editorial
(ahora llamado Grupo Recoletos), que edita un diario económico
y varias revistas, y está participado por el Grupo Correo
y por el británico Pearson; El Mundo Deportivo pertenece
al Grupo Godó, accionista principal de Antena 3 Radio; Sport
es en estos momentos propiedad del Grupo Zeta, editor de diarios
y revistas y, a través de su presidente, accionista importante
de Antena 3 Televisión; finalmente,Jornada Deportiva pertenece
a una empresa pequeña de estructura familiar.
El reparto territorial del mercado de
este tipo de diarios deportivos -que dedican una atención
preferente al fútbol, sobre todo el local- es muy diferente
según sea la ciudad de edición. Los de Madrid tienen
una difusión que cubre prácticamente todo el Estado
-preferentemente Andalucía, Castilla-León y la Comunidad
Valenciana-, en tanto que los de Barcelona se concentran en Cataluña
-con unos cuantos ejemplares vendidos en Baleares y la Comunidad
Valenciana- y el de Santa Cruz de Tenerife sólo cubre el
archipiélago canario.
Por otra parte, desde hace una década
-tras la progresiva desaparición de las Hojas del Lunes-
los más de cien diarios de información general dedican
gran parte de su superficie redaccional, sobre todo los lunes, a
la información deportiva. Incluso, varios de ellos publican
ese día un suplemento deportivo equiparable en formato y
contenido a un diario deportivo, como es el caso de El País
(7), El Mundo, La Vanguardia, El Periódico de Catalunya o
Avui.
Además, aunque la difusión
global de los diarios deportivos ha crecido del 4 por ciento en
1945 al 16 por ciento en 1992 respecto de la del conjunto de los
diarios españoles, apenas consiguen un 0,5 por ciento de
las inversiones publicitarias totales de este mercado. Los lectores
de los diarios deportivos -nueve varones por cada mujer-, que en
conjunto son bastante jóvenes y con un nivel cultural y económico
medio, no consiguen atraer suficientemente a los anunciantes y agencias
publicitarias, que prefieren sobre todo los diarios de información
general de gran difusión y audiencia (véase la tabla
2) (8).

CONCENTRACIÓN
Y ATOMIZACIÓN EN LAS REVISTAS
A diferencia de lo que ocurre con la prensa diaria, en España
se editan numerosas revistas deportivas, pero ninguna ha adquirido
gran importancia. Resulta diferente de lo que ocurre en países
como los Estados Unidos, donde si bien no existen diarios deportivos,
se publican varias revistas importantes, como la famosa y veterana
Sports Illustrated, del grupo Time-Warner, con una difusión
de 3,4 millones de ejemplares semanales en 1992 (9). En el caso
del Reino Unido, destaca Sunday Sport, con 287.000 ejemplares ese
mismo año, y en Francia Equipe du Samedi, con 373.000 ejemplares,
y France Football, con 200.000, ambos del mismo editor que el diario
L'Equipe (10). En América Latina destaca el caso de la veterana
El Gráfico, de Buenos Aires, fundada en 1919, que es una
revista semanal de gran difusión y la de mayor proyección
exterior de aquel país.
Asimismo, en este sector periodístico
no sólo existen los centros editores de Madrid, Barcelona
y Santa Cruz de Tenerife, sino que la actividad se desarrolla también
en otras ciudades importantes, aunque en menor medida que en las
dos primeras. En líneas generales, se detecta una profunda
atomización de empresas de pequeña dimensión,
generalmente editoras de una sola publicación.
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En primer lugar destaca el hecho de que,
en los últimos años, dos de los grandes grupos periodísticos
españoles han incluido revistas deportivas en su creciente
multiplicación de títulos en los más diversos
sectores. Se trata del Grupo 16, que con Basket 16 entró
sin éxito, a mediados de los años ochenta, en la competencia
por la información de baloncesto -deporte en auge en España
en la última década-, y del Grupo Zeta, que, además
de poseer el diario Sport, ha lanzado revistas como Fortuna Sports
International y Handicap Cero. Por otra parte, empresas de prensa
no diaria de otros sectores disponen también de revistas
deportivas, como ocurre con Ediciones Futuro, que edita desde 1994
la publicación semanal Gigantes del Super Basket, producto
de la fusión de dos revistas anteriores: Gigantes del Basket
y Super Basket, nacidas en los años ochenta.
Por lo que se refiere a los deportes
a cuyo seguimiento especializado se dedican un mayor número
de publicaciones, a las ya reseñadas sobre baloncesto hay
que añadir las de ciclismo -la barcelonesa Abanico Ciclista
y la valenciana Meta 2 Mil-; las de fútbol -Azul y Blanco,
de Santa Cruz de Tenerife; Don Balón, de Barcelona; Guía
Helmántica, de Salamanca; La Gaceta del Quinielista, de Madrid,
y Tanteador, de Logroño-, y las de información deportiva
general: Cuadernos Manchegos, de Ciudad Real; El Pito, de Barcelona;
El Punto Deportivo, de Zaragoza; El Juego, de Madrid; Soria Deportivo,
de Soria, y Super Deporte, de Valencia. No obstante, entre las más
de sesenta revistas deportivas que se publican en estos momentos,
existen títulos referentes a casi todas las especialidades
(11).
En general, la prensa deportiva semanal
tiene una difusión muy baja en comparación con otros
sectores especializados -revistas de programación televisiva
o del corazón-, como lo demuestran las siguientes cifras:
con alrededor de 50.000 ejemplares por número se encuentra
Gigantes del Super Basket, y por encima de los 10.000 ejemplares
sólo hay unas pocas revistas sobre fútbol, ciclismo
o baloncesto (sin contar las especializadas en motor).
Asimismo, la gran mayoría de las
publicaciones no están sometidas al control de la Oficina
de Justificación de la Difusión (OJD), aunque algunas,
por el hecho de especializarse en la información sobre los
grandes clubes deportivos españoles -como el Real Madrid-
o por tratarse de publicaciones pertenecientes a federaciones deportivas
-normalmente en aquellos deportes no cubiertos por revistas comerciales-
pueden tener una circulación relativamente elevada.
LOS CAMBIOS RECIENTES
EN LA RADIO
Tradicionalmente, la programación deportiva (12) -especialmente
la transmisión de competiciones- ha ocupado buena parte de
los contenidos de las emisoras radiofónicas en España
(13). Así, las tardes de los domingos, cuando se desarrolla
la jornada futbolística semanal de primera división,
todas las emisoras importantes ponen en antena programas magazines
de transmisiones, comentarios y análisis sobre los partidos
jugados (Díaz, 1992).
En los últimos años, asimismo,
el baloncesto ha pasado a engrosar con mucha fuerza las parrillas
de programación radiofónica, por no coincidir los
horarios de la competición de este deporte con los del fútbol,
gracias al acuerdo firmado entre las federaciones respectivas a
mediados de los años ochenta. Esto ha permitido que las tardes
de los sábados y las mañanas de los domingos la oferta
radiofónica se llene también de deporte. A este auge
sólo escapan, por su propia naturaleza, las emisoras que
siguen una programación de radio-fórmula, ya sean
especializadas en música clásica, ligera, información
general o salud.
Por lo que se refiere a la información
deportiva, también ha pasado a ocupar ésta un lugar
destacado dentro de la programación en la mayoría
de las emisoras. Así, entre las cadenas radiofónicas
de mayor audiencia -tanto públicas (Radio Nacional de España
o Catalunya Ràdio) como privadas (SER, COPE, Antena 3 u Onda
Cero)- no hay ninguna que no disponga de algún programa diario
de información deportiva. En la mayoría de los casos
éstos compiten entre sí en el horario nocturno.
Un caso excepcional dentro de la información
deportiva radiofónica se produce en el horario de madrugada,
en el cual el programa Supergarcía, de la COPE, ostenta el
liderazgo de la audiencia -y ocupa el cuarto lugar entre los programas
españoles, aunque a bastante distancia de Protagonistas,
Hoy por hoy y Primera hora-, según el Estudio ICP (véase
la tabla 3) (14).

Cabe destacar, asimismo, que no existe
en España ninguna emisora o cadena radiofónica dedicada
exclusivamente al deporte. Hasta 1983, la principal cadena privada
-la SER- contaba con una programación para su red en FM compuesta
únicamente por música, información y transmisiones
deportivas,pero abandonó esta fórmula por otra estrictamente
musical: Los 40 Principales.
En Cataluña, por su parte, se
intentó a mediados de la pasada década transformar
una emisora privada comercial de reducida audiencia en otra de información
deportiva -Ràdio Barça, que también contaba
con otro tipo de programas- dedicada preferentemente al Fútbol
Club Barcelona. Sin embargo, esta emisora, que emitía en
lengua catalana, fracasó y tuvo que reconvertir su programación
hacia la radio-fórmula musical.
DEL MONOPOLIO A
LA OFERTA TELEVISIVA MÚLTIPLE
La programación deportiva ha estado presente en la televisión
española desde sus inicios (15). Pero bien es cierto que
en los últimos años ha aumentado tanto la cantidad
como la calidad y variedad de los programas deportivos, sobre todo
desde la existencia de los canales propios de algunas comunidades
autónomas. En concreto, Televisión Española
(TVE) pasó de un 4 por ciento de programas deportivos -noticias,
comentarios y transmisiones de competiciones- en 1963, a un 9,9
por ciento en 1977 y, además, en el mismo período
creció también la emisión global, pues apareció
la segunda cadena.
De todas maneras, con el nacimiento de
los canales autonómicos -a partir de 1983- y privados -después
de 1989- parece que la programación deportiva se ha estabilizado
en torno a un 9 por ciento del conjunto de la programación
televisiva del país, aunque es evidente que existen desequilibrios
muy importantes entre unos canales y otros (16).
Esta situación es similar a lo
que ocurre en el resto del continente. Según datos de la
Comunidad Europea, en 1987 los programas deportivos suponían
en Europa un 9 por ciento de la programación total de los
canales públicos y un 8 por ciento de la de los privados,
es decir, bastante por debajo de otras categorías de programas,
como puede verse en la tabla 4.

Según aquellos datos era precisamente
La 2 (de Televisión Española), la cadena europea con
una tasa más alta de programas deportivos entre los canales
europeos en 1987 -en el horario de máxima audiencia, entre
las 18.30 y las 22.30-, con un 45 por ciento. Otros segundos canales
públicos -como la RAI-2, la BBC-2 o la NL-2- tenían
una tasa alta (por encima del 10 por ciento), en tanto que la de
las primeras cadenas públicas -como la RAI-1, TF-1, NL-1,
TVE-1, ARD o BBC-1- era mucho más baja (no llegaba a un 3
por ciento), lo mismo que ocurría con los canales privados
-como ITV,La 5, Rete 4 o Italia 1-, aunque no así con los
nacientes canales vía satélite, como era el caso de
Sky Channel (31 por ciento) o RTL Plus (11 por ciento) (17).
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En los últimos años, además
de la ampliación de la oferta nacional, se ha ido modificando
sustancialmente el panorama de la televisión europea con
los canales vía satélite especializados en deporte.
Se están expandiendo cada vez más, conforme aumenta
el interés de la población por esta especialidad (18).
En estos momentos, Europa cuenta con unos 130 canales vía
satélite que emiten en diferentes lenguas unos contenidos
preferentemente generalistas, de entretenimiento y de ficción.
Sin embargo, existen varios especializados en deportes. El pionero
en el mundo fue el ESPN (Entertainment and Sport Programming Network)
-que emite por satélite y por cable-, fundado en los Estados
Unidos en 1979 por la Getty Oil Company, que terminaría vendiéndolo
en 1984 a Capital Cities/ABC, una de las tres cadenas televisivas
de aquel país (19).
Precisamente, el ESPN se introdujo en
Europa a comienzos de la pasada década y, directa o indirectamente
-a través de la sociedad anglo-norteamericana TESN-, ha participado
en la fundación de canales europeos como Screensport (Reino
Unido), TV Sport (Francia), Sport Kanal (Alemania) y Sport Net (Holanda).
Otros grupos europeos activos en este ámbito han sido el
británico News International (Eurosport y Sky Sports) y el
francés Canal Plus (Eurosport, TV Sport, Sport Kanal y Sport
Net).
En estos momentos, la oferta es variada
-con predominio de las lenguas inglesa, francesa y alemana-, aunque
existe una fragmentación muy importante de la audiencia.
Emiten, en general, unas 15-18 horas diarias, sin codificar la señal
y, en febrero de 1994 se ha sumado Teledeporte, el primer canal
temático vía satélite en español de
TVE, que se ha puesto en marcha de manera provisional con motivo
de los Juegos Olímpicos de Invierno de Lillehammer, transmitiendo
14 horas diarias durante 16 días y con una audiencia estimada
de 650.000 telespectadores. Una vez comenzadas su emisiones regulares,
en abril, se prevé que llegue a una audiencia potencial de
un millón de hogares en el primer año y, además
de la programación propia, retransmitirá la del canal
Eurosport (véase la tabla 5).

(1) El autor agradece los comentarios y sugerencias
hechos por Jaume Baró i Queralt.
(2) La primera revista deportiva española
fue El Cazador, editada en Barcelona entre 1856 y 1857.
(3) El primer diario deportivo español
fue Excelsior, editado en Bilbao en 1924, y, después de El
Mundo Deportivo, surgió en Madrid Gran Sport, en 1930, que
duró dos meses (Altabella, 1987).
(4) Asimismo, durante la Segunda República
-entre 1932 y 1936- se editaron en Madrid dos revistas deportivas
semanales de gran éxito: As (del Grupo Montiel) y Campeón
(del Grupo Luca de Tena).
(5) La información deportiva ocupaba
una parcela destacada del contenido de los diarios. En 1963, por
ejemplo, según un estudio del extinto Instituto de la Opinión
Pública, los cotidianos de Madrid y Barcelona que dedicaban
un porcentaje mayor a deportes eran Solidaridad Nacional, El Noticiero
Universal e Informaciones (por encima del 10 por ciento), y los
que menos, ABC y La Vanguardia (por debajo del 4 por ciento).
(6) Jornada Deportiva nació inicialmente
como un semanario deportivo en 1953 y se transformó en bisemanal
al año siguiente. Ha tenido varias etapas a lo largo de su
vida: desapareció en 1971 y reapareció en 1975, se
transformó en diario deportivo en 1979 (con un 50 por ciento
de deportes) y desde 1992 es de información deportiva casi
en su totalidad.
(7) En 1993 ha puesto a la venta el Anuario
del fútbol, editado conjuntamente con Canal Plus.
(8) Incluso, en 1993 el diario Marca ha llegado
a superar en audiencia al líder español de la última
década -El País-, según datos del EGM.
(9) Además de la citada, se editan revistas
de gran difusión como Golf Digest (1,4 millones de ejemplares),
Golf Magazine (1,1 millones), Beckett Baseball (0,9 millones), Workbasket
(0,9 millones), Sport (0,8 millones), Tennis (0,8 millones), Inside
Sports (0,7 millones) y Sporting News (0,6 millones).
(10) En Francia se edita, incluso, una revista
semanal especializada en programación deportiva en televisión
-Le Sport Télé-, fundada en 1990.
(11) También destaca el subsector de
la información sobre motociclismo y automovilismo, debido
a la fuerte concentración empresarial existente. Si bien
son numerosas las publicaciones de esta especialidad, un grupo de
Madrid -Luike Motorpress, participado por el potente editor alemán
Vereirnigte Motor Verlag- y otro de Barcelona -Alesport- poseen
las revistas de mayor difusión: Autopista, Automóvil,
Motociclismo y Moto Verde, en el primer caso,y Sólo Moto
Actual, Sólo Moto Treinta, Sólo Auto y Sólo
Auto Actual, en el segundo.
(12) Los programas deportivos comenzaron en
la radio española en los años 30 con el locutor Carlos
Fuerte Peralba en Unión Radio. En los años 50 nació
Carrusel deportivo, en los 60 Domingo deportivo español y
en los 70 Radiogaceta de los deportes (Díaz, 1992).
(13) En 1963, por ejemplo, según el
extinto Instituto de la Opinión Pública, los programas
deportivos ocupaban aproximadamente un 3 por ciento de la programación
de las emisoras radiofónicas españolas. Las que les
dedicaban mayor atención eran las privadas, y el deporte
hegemónico era el fútbol.
(14) Por otra parte, en 1993, la Liga Nacional
de Fútbol Profesional quiso cobrar un porcentaje a las cadenas
de radio por transmitir los partidos, pero finalmente, debido a
las presiones de éstas, no se llevó a cabo.
(15) A comienzos de los años 60, además
de las transmisiones deportivas -generalmente futbolísticas,
que se hacían en diferido para no perjudicar la recaudación
de los clubes-, había diferentes programas especializados,
como Todos los deportes, Primera división o La copa.
(16) Véase en este mismo número
de Telos el artículo de Elisabet García, Miquel de
Moragas y Miquel Gómez sobre la programación deportiva
en televisión.
(17) Más recientemente los datos de
la televisión francesa confirman esta tendencia. Según
se desprende de las estadísticas elaboradas por el Institut
National de l'Audiovisuel, en 1992 los programas deportivos supusieron
un 7 por ciento de la programación total. Sin embargo, mientras
los canales públicos (France 2, France 3 y France Télévision)
dedicaron un 9 por ciento de su programación a deportes,
los privados (TF-1 y M-6) sólo destinaron un 3 por ciento,
aunque en el caso de Canal Plus supuso un 12 por ciento del total.
(18) Es cierto que en una encuesta realizada
en 1989 por el Programa MEDIA de la Comunidad Europea para poner
en marcha un canal televisivo paneuropeo -lo que sería más
tarde Euronews-, los contenidos preferidos por la población
eran las noticias e informaciones de actualidad (un 58 por ciento),
los documentales y reportajes (un 48 por ciento) y los largometrajes
(un 44 por ciento), en tanto que los deportes sólo interesaban
a un 34 por ciento de los encuestados.
(19) Además, según Screen Digest,
en Estados Unidos existían quince canales deportivos por
cable en 1993, que aumentarán en seis más a lo largo
de 1994, con ofertas específicas de golf, automovilismo o
apuestas.
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