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"La vieja tradición de los periodistas
transportadores de información está siendo sustituida por
periodistas procesadores de información, del mismo modo que la
vieja idea de agricultura de cosecha y consumo ha sido sustituida por
la complejidad del procesamiento de materias alimenticias. El periodismo
de precisión con sus técnicas de análisis cuantitativo
y procesamiento informático de estadísticas sociales, cristaliza
ese cambio de concepción de la actividad periodística".
Quizá una de las definiciones más
exacta de lo que es el periodismo de precisión la da el propio
P. Meyer cuando dice que dicho modelo periodístico "rastrea
y analiza mediante instrumento informático los contenidos de bases
de datos, o que usa encuestas y sondeos para descubrir la realidad. También
puede servir, por ejemplo, para verificar los datos que ofrecen los políticos
en período electoral". Este nuevo modelo de periodismo, también
llamado de rastreo informático o database journalism, utiliza los
ordenadores para examinar las bases de datos y descubrir nuevas asociaciones
o correlaciones estadísticas en listados socioadministrativos y
de cruce de datos informativos en todo tipo de documentos informatizados. CARACTERÍSTICAS DEL PERIODISMO DE PRECISIÓN A pesar de ser una práctica nueva del periodismo, el periodismo de precisión tiene ya una clarificación conceptual y unas características que permiten diferenciarlo de otros modelos de periodismo: así como el llamado nuevo periodismo de los años sesenta, divulgado con verdadera maestría por Tom Wolfe y Jimmy Breslin, tenía una clara vocación literaria, reflejaba el lado humano del acontecimiento e incidía en la personalización del relato, el periodismo de precisión se caracteriza por: - La utilización de las cifras en la
evaluación de un problema social. Si seguimos comparando el nuevo periodismo
con el periodismo de precisión -al fin y al cabo, el primero fue
la gran fórmula que revolucionó en los años sesenta
el concepto del reportaje, y posiblemente el segundo lo sea respecto de
los noventa- podemos apreciar puntos divergentes: el nuevo periodismo
abordaba la información como un relato, introducía elementos
literarios como recursos del autor -monólogos interiores-, en definitiva,
técnicas narrativas de ficción. Por el contrario, el periodismo
de precisión utiliza la cuantificación objetiva y científica
de los datos para apoyar sus tesis. El periodismo de precisión en su breve historia ha obtenido ya unos grandes éxitos. Gracias a las técnicas de investigación de este nuevo modelo periodístico, prestigiosos profesores y periodistas norteamericanos han sido galardonados con el Premio Pulitzer. Son los casos de Elliot Jaspin, Director de Proyectos Especiales de la cadena periodística Cox Newspapers y Premio Pulitzer en 1979. Es autor de libro The Reporter's Handbook. Philip Meyer se hizo merecedor del mismo premio
en 1968 por la cobertura informativa de las revueltas ocurridas en Detroit
en el año anterior y que con el database journalism consiguió
desmontar la creencia de que dichos disturbios eran ocasionados por los
negros procedentes del sur de Estados Unidos que al llegar al norte encontraron
una válvula de escape para su discriminación racial. Philip
Meyer es profesor de Métodos de Investigación y Periodismo
de Precisión en la School of Journalism University of North Carolina
y autor del libro Periodismo de Precisión. Nuevas fronteras para
la investigación periodística (edt. Boch, Barcelona). LAS NUEVAS FRONTERAS DEL PERIODISMO Estamos quizá ante el nacimiento de un nuevo
género periodístico que posiblemente dé lugar a una
nueva sección en los periódicos de grandes tiradas. Como
afirma José Luis Dader, director académico de las Jornadas:
"No será desde luego una moda pasajera. A medida que nos vayamos
metiendo más en el entorno informático, y sintamos la necesidad
de tener bases de datos, se hará connatural encontrarse correlaciones
estadísticas entre unas y otras cifras y se impondrá de
forma generalizada". La situación del periodismo de precisión
en España no es, desde luego, generalizada, pero existe ya desde
el año 87 un tímido intento de inicio. Concretamente El
País publicó el 29 de marzo de ese mismo año, según
expuso José Luis Dader en las Jornadas, un artículo titulado
"Tener y no tener" donde a lo largo de tres páginas se
recogían las cifras de la pobreza en España y en el que
aparecen las características más genuinas de esta modalidad
periodística. - El pasivo: se limita a dar noticia de los estudios
sociológicos que otros hacen. En España este modelo de periodismo se encuentra, en su mayoría, en el primer nivel. Todavía es precario, está en fase de iniciación, es intuitivo. Los periodistas españoles aún hacen "análisis rudimentarios -en palabras de José Luis Dader- donde se hace uso del sentido común". Para que el periodismo de precisión se haga
más extensivo en la prensa española, es necesaria una mejor
formación metodológica de los periodistas, que las Facultades
recojan en sus Planes de Estudios este tipo de enseñanza, como
ya lo hace la Universidad Complutense en la modalidad de asignatura optativa.
También la Universidad Pompeu Fabra de Barcelona recoge esta asignatura. Porque no hay que olvidar que para ser efectivos en la práctica de este modelo periodístico hay que tener en cuenta factores como la habilidad y conocimiento en el manejo de la tecnología informática, conocer las claves de acceso a las bases de datos que se desean consultar y una depurada metodología de análisis e interpretación de esos datos. De esta forma, el periodismo de precisión sería algo así como la búsqueda de la excelencia periodística. Por otra parte, el periodismo de precisión supone un instrumento de calidad para el periodismo de investigación. Y mientras que la práctica de éste necesita fuentes dispuestas a revelar secretos, por lo cual no es fácil encontrar material en qué trabajar, además de que se requiere muchos recursos en tiempo y personas, en el nuevo modelo periodístico las fuentes son las bases de datos y la información obtenida de ellas se convierte rápidamente en noticias, por lo que se ahorra tiempo y recursos. Un ejemplo: Averiguar con un Who's Who's en formato libro cuántos personajes pertenecen a un mismo grupo institucional de influencia, o cuantos magistrados estudiaron en la misma Universidad, llevaría meses. Realizar esto mismo mediante un rastreo por ordenador exige cinco minutos, con una base de datos con más de cien mil fichas biográficas. RETOS DEL PERIODISMO DE PRECISIÓN Pero no es oro todo lo que reluce. Así como los periodistas agudizan su ingenio para extraer de las bases documentales datos relevantes para una determinada investigación, también los responsables últimos de esas bases documentales manipulan a su gusto los datos que en ellas se introducen. Por ejemplo: el cuestionario que se utiliza para hacer el censo en Estados Unidos debe ser aprobado cada diez años por el Congreso. Cuando llega el momento de pedir de nuevo esa aprobación se producen unas presiones enormes al organismo encargado de hacer esa encuesta. "El Congreso nos somete a varias presiones -nos cuenta Alvin Toffler en su libro Cambio de Poder por boca de un responsable de ese departamento- hacemos una encuesta de muestra sobre los aspectos financieros de la agricultura. Luego, el Congreso nos dice que no recojamos esos datos porque podrían ser utilizados para recortar la ayuda federal a los agricultores". Toffler continúa en su libro, "las compañías de todos y cada uno de los sectores presionan también a la Oficina del Censo para que haga o deje de hacer determinadas preguntas". Está claro, que independientemente de
lo objetivas que puedan parecer las bases de datos, no cabe duda de que
son un reflejo de los valores y relaciones de poder de la sociedad, concluye
el famoso guru norteamericano. |