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La
nueva legislación pone en marcha la tv por satélite.
La televisión en el umbral del siglo XXI
J.C.C.
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La Ley de Televisión por satélite
abre en el corto plazo una oferta de doce canales en lengua castellana,
como preludio a la guerra de las emisoras vía satélite.
La última semana de 1992 el Boletín Oficial del Estado publicó
la Ley de Televisión por satélite, una normativa legal largamente
esperada para definir el desarrollo del medio de comunicación de
masas con mayor penetración del presente siglo y, al menos, de
la primera década del próximo.
A través de esta normativa se regulan las condiciones para la emisión
de programaciones desde territorio español, mediante un sistema
repetidor emplazado en el espacio, es decir, por medio de satélites.
Según se afirma en la exposición de motivos, la ley en cuestión
"permitirá garantizar un servicio de calidad para los usuarios,
propiciar un mercado audiovisual equilibrado y posibilitar el desarrollo
de la industria y los servicios nacionales en este sector".
La ley no pone límites de antemano a la cantidad de canales que
una misma empresa o concesionario pueda tener, incluso aunque también
posea una licencia de las tres televisiones privadas de alcance nacional
que ahora existen en España.
Los límites, por tanto, los pondrán las condiciones técnicas
del propio sistema de satélites disponible y, eventualmente, la
discrecionalidad del Gobierno para lo cual valorará la experiencia
adquirida por la sociedad solicitante en el área televisiva, junto
a los criterios que establece la Ley de la Televisión Privada.
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1. DISTRIBUCION DE CANALES EN ESTUDIO
Esta ley, que data de mayo de 1988, dispone que las
sociedades candidatas a obtener un canal deberán ser españolas
y domiciliadas en España. Ninguna persona física o jurídica
podrá ser titular de más del 25 por ciento del capital de
las sociedades. La totalidad de las acciones de titularidad extranjera
no podrá exceder del 25 por ciento del capital, tal y como sucedió
a la hora de conceder los tres canales privados hoy en funcionamiento.
Igualmente, esto se entenderá sin perjuicio del Acta Unica de la
Comunidad Europea que a partir del presente año consagra la libertad
de capitales, bienes y servicios.
La generalización de esta modalidad televisiva permitirá
el máximo aprovechamiento de los cinco canales disponibles del
sistema Hispasat, cuyo primer satélite 1A fue puesto en órbita
en septiembre pasado a casi 36.000 kilómetros de altitud sobre
el ecuador y a 30 grados Oeste de longitud, punto posicional a España
por los órganos insternacionales.
El coste del sistema Hispasat ha sido de 59.000 millones de pesetas y
se completará con un segundo satélite, el Hispasat 1B, cuyo
lanzamiento está previsto para mayo de este año.
Retevisión realizará el transporte y enlace ascendente de
la señal, tanto para el servicio de difusión directa, que
podrá ser captado desde toda la geografía española,
como para el de TV-América.
En América, la señal del Hispasat podrá ser recibida
en gran parte del continente desde Nueva York hasta Tierra del Fuego,
con antenas parabólicas de un diámetro entre uno y dos metros.
Lamentablemente, un fallo en el reflector del Hispasat 1A ocasionará
que parte del territorio español no reciba las señales de
televisión de difusión directa (DBS) con la potencia prevista
originalmente, por lo que la recepción individual de la señal
será sólo posible a través de antenas de 40 centímetros
en los dos tercios superiores de la península, de 60 centímetros
en Andalucía y de 75 en Canarias.
La estimación inicial preveía antenas parabólicas
de 40 centímetros en toda la península y de sólo
60 centímetros en Canarias.
A mediados de Enero aún no había quedado definida la distribución
final de los cinco canales de televisión directa, y tampoco la
de los canales fijos. En un principio Retevisión iba a contratar
cuatro canales de TV, pero el interés mostrado por las cadenas
privadas haría necesario incluir un quinto canal.
La puesta en marcha de los canales de televisión de Hispasat entraña
un incremento de negocio de Retevisión que, fuentes de la propia
sociedad estiman en cifras próximas al 15 por ciento de su actual
facturación.
Sin embargo, las emisoras privadas de televisión hasta ahora han
privilegiado el uso del satélite Astra, especialmente Canal +,
y han escatimado su apoyo al Hispasat, aunque quizás como una estrategia
comercial tendente a reducir la tarifa. De hecho, se especula que el alquiler
de un canal de TV directa costará alrededor de 600 millones anuales,
muy por debajo de los 700 millones calculados antes del lanzamiento del
1A.
Hasta ahora se sabe que Televisión Española (TVE) accederá
por gestión directa al uso de dos canales, y que Antena 3 televisión;
Telecinco y Canal + aspiran a utilizar, al menos, uno por emisora.
El ministro de Obras Públicas y Transportes, José Borrell,
no ha dudado en asegurar que los canales de televisión que utilicen
el Hispasat pagarán anualmente un cincuenta por ciento menos, aproximadamente,
de lo que les costaría recurrir al sistema europeo Astra.
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2. COMPETENCIA DEL ASTRA
Si bien el ministro no lo ha señadado, una
posibilidad en estudio es la de ir aumentando progresivamente el valor
del alquiler para acercarlo a los 700 millones a partir del cuarto año
de explotación, de los diez de vida útil del Hispasat.
Un caso aparte lo constituye Canal + España, cuyos mismos socios
han formado la Sociedad de Gestión de Cable (Sogecable), que desde
diciembre inició las emisiones en prueba de sus canales de televisión
vía satélite, Cinemanía y Documanía, difundidos
por el satélite Astra 1B, a través de los repetidores 30
y 32.
La comercialización y las emisiones regulares de los dos primeros
canales temáticos en lengua castellana (uno de ellos dedicado al
cine, y el otro a documentales) están previstas para la próxima
primavera.
Los dos serán canales de pago y emitirán en codificado la
mayor parte de su programación, con ventanas en abierto, por lo
que además de estar abonado a Canal + será necesario contar
con una antena parabólica que recibirá la señal desde
el satélite Astra pero que luego será decodificada con la
misma llave de suscripción.
Canal + estudia extender su oferta a otros dos canales por satélite
-también a través del Astra- con una programación
temática infantil y deportiva, exclusivamente.
Según datos facilitados por Astra, en la actualidad 635 mil hogares
reciben canales de la Sociedad Europea de Satélites. Para la Asociación
Española de Industrias Electrónicas, sólo 1.400.000
viviendas pueden acceder a algún tipo de programación vía
satélite.
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