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Cataluña;Deporte;Medios
de comunicación.
BARCELONA'92.
Los Juegos de la comunicación.
Miquel de Moragas Spà |
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Los medios de comunicación definen el
movimiento olímpico moderno. Barcelona'92 será uno de los
procesos de comunicación más importantes de la historia
de la televisión y de la historia de la humanidad.
1. INTRODUCCIÓN: LOS JUEGOS OLIMPICOS, COMUNICACIÓN Y
CULTURA
Los Juegos Olímpicos -aquí nos referiremos a los Juegos
Olímpicos de verano- ya no pueden ser comprendidos sin considerar
su estrecha relación, su dependencia, con los medios de comunicación,
con el carácter planetario y masivo de su atención informativa.
En los Juegos Olímpicos podemos encontrar todos los registros y
niveles de la comunicación moderna: las telecomunicaciones (satélites,
cables de fibra óptica), los programas y soportes más avanzados
en informática, la utilización generalizada de todos los
medios de comunicación, de todas sus mejores potencialidades (cámaras
especiales, inmediatez de la producción y transmisión),
el uso de las más avanzadas tecnologías de transmisión
de señales y de circuitos de seguridad, la articulación
del marketing y de la simbología. La propia planificación
deportiva, los estadios o los horarios de las pruebas se adecúan
a las nuevas condiciones de producción audiovisual. Los medios
de comunicación definen en la actualidad el movimiento olímpico
moderno, pero a su vez puede decirse también que los Juegos Olímpicos
ofrecen a los medios de comunicación la gran oportunidad de experimentar
y de poner a prueba todo su potencial de transformación, constituyendo
un caso paradigmático de la complejidad tecnológica, económica
y comunicativa de los fenómenos culturales modernos.
Los Juegos Olímpicos y la producción de valores culturales
Los Juegos Olímpicos modernos, precisamente por sus dimensiones
comunicativas, constituyen un importante fenómeno de producción
-de semantización- de valores y de contravalores sociales que trascienden
a la práctica deportiva estrictamente considerada(1).
El olimpismo, como todo gran fenómeno cultural(2), tiene aspectos
positivos y negativos, en función de las circunstancias históricas
de su contexto, de la forma como son socialmente utilizados y de las políticas
culturales y comunicativas que se organicen en torno a ellos. De la política
cultural y comunicativa de la sede organizadora depende que tengan un
mayor peso aspectos como fraternidad, cooperación, igualdad, afán
de pacificación, etc., que aspectos negativos como comercialización,
inadecuación de las inversiones, chauvinismo o promoción
del supermanismo.
Esta promoción y selección de valores, que se realiza a
través de una compleja producción comunicativa -signos,
rituales, imágenes, escenificaciones, publicidad, información-,
constituye la principal responsabilidad cultural -y también política-
de la organización de unos Juegos Olímpicos en la actualidad.
El punto de vista de la comunicación nos permite afirmar que los
Juegos Olímpicos constituyen, por sí mismos, un fenómeno
cultural y que los destinatarios de este programa -más allá
de lo que se ha entendido por Olimpiada Cultural- son todos los receptores,
locales e internacionales, directos o mediados, de sus productos de comunicación.
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2. LAS MÚLTIPLES
DIMENSIONES COMUNICATIVAS DE LOS JUEGOS
Para comprender la gran complejidad comunicativa que afecta a los Juegos
Olímpicos modernos podemos recurrir a la vieja metáfora
de la sociología de la comunicación de masas de los dos
escalones de comunicación: el mensaje se inicia en la sede olímpica,
y desde ella se transmite al mundo a través de los medios de comunicación,
que producen el mensaje final, de acuerdo con sus propias prácticas
de semantización.
En el período de preparación de los Juegos, diversos actores
de la ciudad sede, coordinados por el Comité Organizador, inician
la preparación de la información para la proyección
internacional. Se trata de una gran tarea de semantización de valores,
de definición de la propia cultura e identidad para el posterior
tratamiento en los medios de comunicación internacionales.
Este proceso implica la determinación de los referentes socioculturales
básicos para la identificación de la sede; la elección
de los referentes geopolíticos clave para interpretar su realidad
sociopolítica (Cataluña, España, Europa, identidad,
autonomía o autodeterminación); el diseño de los
símbolos (logotipo y mascota); la selección del modelo cultural
de las ceremonias de inauguración, de clausura y del recorrido
de la antorcha; la preparación de las estrategias informativas
básicas para los medios de comunicación internacionales
y la edición de medios de comunicación propios (libros,
folletos, guías o vídeos).
Todas estas acciones de comunicación responden a una misma necesidad
de respuesta: la de una cultura que se sabe y se siente observada por
una audiencia internacional, de grandes dimensiones, a través de
unos medios de comunicación que han de venir a cubrir la espectacularidad
de un acontecimiento irrepetible.
La ciudad sede se encontrará entonces en la agenda de la comunicación
internacional, con todas las posibilidades de promoción, pero también
con todos sus riesgos. Esta tensión es fundamental para comprender
el hecho de que un acontecimiento que dura únicamente 16 días,
pueda tener en vilo a una ciudad durante cerca de seis años.
Aunque la ciudad sede pueda recibir un número importante de visitantes
(se calcula en 400.000 los que visitarán Barcelona), la principal
complejidad organizativa no se derivará de la visita de turistas,
sino, precisamente, de la presencia de periodistas.
La Carta Olímpica(3) establece distintos principios y normas reguladoras
del uso de las imágenes olímpicas y de la práctica
de los medios de comunicación en los Juegos. De acuerdo con sus
principios, el Comité Internacional Olímpico (CIO) regula
las condiciones de atención y de trabajo de los medios de comunicación
en unas detalladas normativas, -Guide de radio-télédiffusion
y Lignes directrices pour la presse écrite et photographique aux
Jeux Olympiques(4)- a las que deben atenerse los Comités Organizadores
de los Juegos (COJO).
En Barcelona'92, el trabajo de la prensa internacional se desarrollará
básicamente en los servicios redaccionales instalados en las 38
instalaciones deportivas y las tres villas olímpicas, y en dos
grandes redacciones centrales: una para la prensa y los fotógrafos
(el Centro Principal de Prensa [CPP] o Main Press Center [MPC]) y otro
para los medios audiovisuales (el Centro Internacional de Radio y de Televisión
[CIRTV] o International Broadcasting Center [IBC]).
El número de acreditaciones para los medios de comunicación
ha crecido espectacularmente, desde los 1.442 periodistas que cubrieron
los Juegos de Roma en 1960, hasta los 11.000 (prensa escrita, 4.400, y
medios audiovisuales, 6.600) que cubrirán los Juegos de Barcelona(5).
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3. LA COMUNICACIÓN
Y LA FINANCIACIÓN DE LOS JUEGOS OLÍMPICOS
3.1. Infraestructuras y gastos de organización
El análisis de la financiación de los Juegos exige una primera
distinción entre tres grandes conceptos de gastos:
a. Gastos específicos para servicios no reutilizables.
b. Gastos necesarios para servicios reutilizables.
c. Gastos convenientes, rentables a largo plazo y de carácter infraestructural.
El conjunto de inversiones en infraestructuras -deportivas y urbanas-
realizadas en Barcelona con motivo de la preparación de los Juegos
Olímpicos de verano en 1992 ascienden hasta los 768.370 millones
de pesetas, mientras que el presupuesto del COOB'92 asciende a 131.922
millones de pesetas. La suma de ambos presupuestos asciende hasta 900.292
millones de pesetas, lo que significa que los gastos de organización
representan únicamente el 17 por ciento, aproximadamente, de todo
el conjunto de inversiones previstas.
Si se considera el conjunto de inversiones realizadas, los ingresos por
concepto de comunicación e imagen -derechos de televisión,
publicidad, patrocinio, venta de símbolos- son limitados, pero
si se consideran los gastos de organización de los Juegos, entonces
el papel de la comunicación aparece como fundamental.
3.2. La televisión y la financiación de los Juegos
La principal aportación económica de la comunicación
a los Juegos Olímpicos es la que le proporciona la televisión.
A partir de Moscú'80 los ingresos derivados de la venta de derechos
de televisión constituyen el principal capítulo de los ingresos
olímpicos. La cifra de ingresos por derechos de televisión
en Barcelona (33,5 por ciento) representa la estabilización, en
una etapa que ha de estimarse como transitoria, antes de la generalización
de la distribución vía cable y que será objeto de
un análisis posterior.
Los ingresos globales por derechos de televisión siguen una curva
creciente espectacular, en algunos casos corregida por la existencia o
no de ingresos por lotería y por aportaciones del Estado.
El papel financiero de la televisión se impone rápidamente
por encima de los ingresos por taquilla. En Tokio'64 estos ingresos representaron
hasta el 18'8 por ciento. En Barcelona'92, estos ingresos (11.000 millones
de pesetas) representarán únicamente el 8 por ciento.
Los ingresos aportados por las televisiones de los Estados Unidos han
sido invariablemente, decisivos para la economía de los Juegos(6)
-Montreal 73,8 por ciento, Moscú 84,0 por ciento, Los Angeles 79,2
por ciento, Seúl 74,2 por ciento, Barcelona 64,6 por ciento-, pero
estas circunstancias cambiarán en el futuro, posiblemente como
consecuencia de la proliferación de televisiones privadas en Europa,
y con la ruptura de monopolios y la aparición de nuevas cadenas
vía cable o vía satélite. De hecho, la UER ha comprado
ya los derechos de los Juegos de Atlanta'96 por la cantidad de 275 millones
de dólares, 185 millones más que los pagados por la transmisión
de los Juegos de Barcelona.
En Barcelona'92, el 20 por ciento del total bruto de ingresos por derechos
de televisión se destinará a la financiación de la
producción televisiva. Separada esta cantidad, y por lo que respecta
al pago de derechos efectuado por la NBC, que como hemos visto constituye
una parte sustancial del total de ingresos, se destinará un 10
por ciento al Comité Olímpico de los Estados Unidos (USOC).
El resto se divide en tres partes: dos corresponden al Comité Organizador
de los Juegos y una tercera parte al Comité Internacional Olímpico,
que a su vez, y de la parte que le corresponde, destinará un 10
por ciento al pago de árbitros y jueces, otro 10 por ciento a determinados
atletas. La cantidad restante se divide, a su vez, en otras tres partes:
una destinada a los Comités Nacionales Olímpicos a través
del programa de Solidaridad Olímpica, otra a las Federaciones Internacionales
y una más para el propio Comité Internacional Olímpico.
3.3. Los símbolos olímpicos y la financiación de
los Juegos
Si los ingresos por televisión no han dejado de incrementarse,
lo mismo puede decirse de los ingresos por patrocinio y comercialización
de los símbolos olímpicos, que experimentan un salto espectacular
a partir de los Juegos de Los Angeles'84, cuando se sustituye la aportación
indiscriminada y no competitiva de los patrocinadores por una selección
y exclusivización de éstos.
Mientras que en Los Angeles los ingresos obtenidos por patrocinio representaron
el 18 por ciento del total de ingresos, en Barcelona'92 (patrocinadores
más licencias) se han previsto unos ingresos de 27.738 millones
de pesetas, lo cual representa aproximadamente un 20 por ciento del total
de los ingresos previstos por el Comité Organizador.

A partir de Seúl'88, el CIO establecerá una nueva regulación
del patrocinio. Es el nacimiento del programa TOP (7) que busca el patrocinio
estable del movimiento olímpico internacional reservando la máxima
categoría de patrocinador olímpico mundial a un número
limitado de empresas, que tendrán todos los privilegios de uso
de la imagen olímpica y la exclusiva mundial en sus respectivas
categorías de producto.
El COOB'92(8), siempre respetando los acuerdos más amplios del
programa TOP, puede establecer hasta cuatro categorías de empresas
patrocinadoras de los Juegos:
Con una aportación mínima de 2.500 millones de pesetas se
encuentran los socios colaboradores, entre ellos IBM, SEAT, Rank Xerox,
Telefónica, Alcatel, Banesto, La Unión y el Fénix,
Philips y El Corte Inglés.
Con una aportación mínima de 600 millones de pesetas se
encuentran los socios patrocinadores, entre ellos Cola-Cao, Damm, Campofrío,
Danone, Eds, Flex, Asics, Mizuno, Seiko, Enasa (Pegaso), Frigo, Renfe
y Freixenet.
Existen, además, socios proveedores (75), y licenciatarios (algo
más de 60) que aportan distintos servicios materiales o se cuidan
de la comercialización de los símbolos según condiciones
establecidas por contrato (9).
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4. LA TELEVISIÓN
EN EL EJE DE LOS JUEGOS OLÍMPICOS
Después de una fase experimental, la del nacimiento de la televisión
(Berlín'36, Londres'48, Melbourne'56) y de una primera experimentación
en Roma'60, los Juegos Olímpicos de Tokio'64 son los primeros en
utilizar la tecnología de transmisión via satélite
(Syncom III), iniciando la era del olimpismo televisivo.
Desde entonces, los progresos de la historia de la televisión se
podrán asociar con la historia de los Juegos Olímpicos:
México'68, con la expansión del color; Munich'72, con la
consolidación de las tecnologías vídeo; Montreal'76
y Moscú'80, con los nuevos despliegues de la televisión
en la cobertura internacional.
Los Juegos de Los Angeles'84 se benefician ya de la larga historia olímpica
de la televisión y de las nuevas y grandes posibilidades tecnológicas,
para construir los Juegos de la televisión global(10).
Los Juegos de Seúl establecerán récords de ampliación
a esquemas ya conocidos: mayor número de horas de producción,
mayor número de países conectados, aumento de las audiencias
y nuevas técnicas de producción.
La experiencia de Barcelona'92 confirma el protagonismo de los Juegos
en la evolución, no solamente de las técnicas audiovisuales,
sino de las nuevas tecnologías de la información. Barcelona
batirá el récord de los ingresos por derechos de televisión,
del número de horas de televisión producida (cerca de 2.500),
del uso de las nuevas tecnologías en las técnicas de producción
audiovisual y de la integración de las redes de telecomunicaciones.
4.1. Organización de la radiotelevisión olímpica
La señal televisiva que llegará finalmente a los telespectadores
es el resultado de un proceso de negociación en el que intervienen
diversos actores.
Por parte de las instituciones olímpicas, los principales actores
de este proceso son el Comité Internacional Olímpico y el
Comité Organizador de los Juegos.
Por parte de las instituciones radiotelevisivas existe un protagonista
que es el ente televisivo que actúa como radiotelevisión
de la sede (host broadcaster), es decir la Radio Televisión Olímpica
(RTO'92)(11) en Barcelona'92.
El segundo gran grupo de actores lo constituyen las televisiones compradoras
de los derechos de televisión, agrupadas o no entre diversas cadenas.
La señal televisiva que reciben finalmente los telespectadores
tiene dos principales orígenes: la señal denominada internacional,
que produce la radiotelevisión de la sede, y las posibles señales
unilaterales que produzcan, con sus propias cámaras, las televisiones
que han comprado los derechos de transmisión olímpica.
Así, por ejemplo, está previsto que en la ceremonia inaugural
de Barcelona'92 se instalen hasta un total de 110 cámaras en el
Estadio de Montjuïc, 65 de las cuales serán de RTO'92, pero
un total de 45 cámaras serán utilizadas por otras televisiones.
La principal beneficiaria de esta distribución será la norteamericana
NBC, con 15 cámaras para su producción propia, seguida de
TVE y la BBC, con siete cámaras cada una de ellas(12).
La RTO'92 será la responsable de la producción de la señal
internacional, pero también de facilitar las conexiones técnicas
y de planificar los recursos materiales y humanos para cubrir las necesidades
de la información audiovisual, así como de montar y coordinar
el Centro Internacional de Radio y Televisión (CIRTV) o (International
Broadcasting Center (IBC). El CIRTV de 1992 se ubicará junto al
Centro Principal de Prensa (CPP) en una extensión de 34.000 m2,
con las instalaciones necesarias para el trabajo de los 6.500 profesionales
acreditados(13).
La producción audiovisual de los Juegos
El coste de producción televisiva de una hora de un partido de
la liga de béisbol (EE.UU.) se calculaba en 1989 en 1.480.000 dólares,
y una hora de una serie dramática se calculaba en unos 900.000
dólares(14). En este contexto, los Juegos Olímpicos constituyen
un objeto audiovisual extremadamente rentable, lo cual no significa que
sea un producto audiovisual barato. El coste de la producción televisiva
de las 2.500 horas previstas para Barcelona'92, ha sido estimado en 12.000
millones de pesetas(15), muy por debajo de los 65.000 millones de pesetas
previstos en ingresos por venta de derechos de televisión.
Para esta importante producción, que se realizará en un
total de 38 instalaciones deportivas, tres villas olímpicas y el
CIRTV, se dispondrá de un importante y moderno dispositivo de producción
audiovisual. La RTO'92 tiene previsto un gran despliegue técnico
y de equipamientos: el uso de un total de 415 cámaras fijas, la
instalación de un total de 1.500 puestos de comentaristas (cada
comentarista ocupa el espacio de tres espectadores en una instalación),
una gran variedad de cámaras y de recursos especiales, 50 unidades
móviles, 13 cámaras de RF, siete cámaras de control
remoto, 36 cámaras especiales, 400 videotapes 1/2, 820 monitores
video, cinco helicópteros, dos coches eléctricos, cinco
motos, seis barcos, un globo, etc.(16).
Para gestionar todo este instrumental técnico se precisará
la colaboración de 3.000 profesionales, 800 de los cuales vendrán
de TVE; 100, de TV-3; 600, de la UER, y otros contratados por la RTO'92.
Televisión global y audiencia de los Juegos
Los datos sobre las audiencias de los grandes acontecimientos mundiales
han de ser tomados con muchas reservas. Sin embargo, podemos afirmar que,
a cada nueva edición, los Juegos Olímpicos consiguen la
máxima audiencia simultánea y acumulada de la historia de
la televisión.
Se ha dicho, por ejemplo, que los Juegos de Barcelona conseguirán
una audiencia de 3.500 millones de personas en todo el mundo. A esta cifra
se ha llegado por vía de multiplicación de las cifras ofrecidas
por anteriores Comités Organizadores. Los Angeles'84 se atribuyó
2.500 millones de telespectadores y Seúl'88, 3.000 millones.
Debe tenerse en cuenta que el número total de televisores disponibles
en el mundo se calcula en la actualidad en 1.000 millones de aparatos,
por tanto, la cifra de 3.500 millones de telespectadores sólo se
alcanzaría si cada televisor agrupara a 3'5 telespectadores, y
todos estos telespectadores conectaran simultáneamente con la programación
olímpica.
El nuevo reto de la televisión de peaje
La influencia del cable en la transmisión de los Juegos Olímpicos
se iniciará en Estados Unidos con motivo de los Juegos de Barcelona.
Las cadenas CBS (Juegos de invierno) y NBC (Juegos de verano) han iniciado
sus propios planes de renegociación con distribuidoras de televisión
por cable. La NBC, por ejemplo, ya tiene prevista la promoción
de diversas ofertas de televisión olímpica de peaje (pay-per-view):
NBC Olympic PPV Triplecast(17), oferta tres canales simultáneos
para poder elegir un amplio número de deportes olímpicos
en vivo(18).
Aparte de la oferta convencional de 161 horas aproximadamente que los
telespectadores podrían recibir a través del canal convencional
de la NBC (vía éter), la nueva oferta de televisión
olímpica pay-per-view ofrecería tres posibilidades:
a) por 95 dólares, toda una semana de programación olímpica;
b) por 125 dólares, la recepción de 540 horas de programación,
y
c) por 175 dólares, cerca de 1.000 horas, incluidas las revisiones
y obsequios.
La oferta por cable en condiciones de recibir pay-per-view, según
distintas estimaciones, puede llegar sólo a unos 25 millones de
hogares potenciales. Por su parte, los especialistas de marketing de la
NBC esperan conseguir la suscripción a una de aquellas tres fórmulas
de tres millones de hogares, lo que a un promedio de 125 dólares
significaría la cantidad de 375 millones de dólares(19).
Esta cantidad equivaldría al 93 por ciento de los derechos pagados
por la NBC para hacerse con la exclusiva de la transmisión de los
Juegos de Barcelona'92 en Estados Unidos.
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5. TELECOMUNICACIONES
E INFORMÁTICA EN LOS JUEGOS OLÍMPICOS
La aportación de las telecomunicaciones y de la informática
a los Juegos se produce especialmente en los ámbitos siguientes:
a. En el de las redes de telecomunicaciones, tanto por lo que respecta
a los espacios (locales o mundiales), como por lo que respecta al carácter
de las señales a transmitir (imágenes, datos, audio).
b. En el de la gestión de información, para los medios de
comunicación o para la familia olímpica, sobre resultados
y otras cuestiones básicas.
c. En el de la gestión de información necesaria para la
organización, en el período de preparación y durante
la celebración de los Juegos (gestión económica,
control, servicios).
d. En el de los equipamientos y técnicas de medida y control de
los resultados de las respectivas pruebas atléticas.
Barcelona'92: Juegos telemáticos en la Europa del Sur
Para que el desarrollo de este conjunto de programas pudiesen tener un
retorno adecuado se hacía necesario un plan específico de
implantación y desarrollo. A esto respondía el denominado
plan BIT'92 destinado a articular la solución de estas necesidades
con las más generales de desarrollo en telecomunicaciones e informática
iniciados en España con los Planes Informáticos y Electrónicos
Nacionales(20).
El BIT'92 empezó por identificar los siguientes ámbitos
de aplicación de estas tecnologías: plan director de la
organización, planificación financiera, auditoría,
gestión de compras, preparación y mantenimiento de locales,
servicios de arquitectura e ingeniería, selección de personal,
inscripciones y acreditaciones, gestión de resultados, servicios
diversos (médicos, jurídicos, relaciones públicas
y protocolo, control de accesos y seguridad, información y alojamiento,
servicios a la prensa, servicios de radiodifusión y televisión).
Identificados estos ámbitos de aplicación se propusieron
diversas recomendaciones. En primer lugar, la necesidad de definir específicamente
la clase y naturaleza de la red de comunicaciones a utilizar. En segundo
lugar, la necesidad de construir nuevas instalaciones (torres) de telecomunicaciones
y la implantación de una red de banda ancha en el entorno del área
olímpica de Montjuïc. También se propuso la adecuación
de las inversiones y adquisiciones de material tecnológico a la
normativa de la Comunidad Europea y a los intereses industriales locales.
Consecuentes con el nivel de desarrollo tecnológico en el que nos
encontramos se recomendó la máxima prioridad a la consecución
de los niveles de seguridad en el funcionamiento del sistema informático
y de telecomunicaciones, dado el alto riesgo de imagen de un error potencial.
Los actores del programa informático y de telecomunicaciones
Para el desarrollo de todos estos objetivos el COOB'92 debía recurrir
a las principales empresas nacionales y transnacionales del sector. Por
lo que respecta a la informática, IBM -que ha tenido un papel central
en la historia de los Juegos- debía aportar el software y el hardware
correspondiente a la red de conexión entre las instalaciones y
servicios olímpicos para el importante proceso de la transmisión
y procesamiento de resultados; Apple Macintosh los recursos de informática
de gestión y de ofimática; EDS, el software de gestión
de resultados; SEMA GROUP T & G, el software de gestión operativa;
Eritel el software de sistemas de comunicación e información
para la familia olímpica; Càlcul i Gestió, el software
de gestión empresarial; Rank Xerox, los sistemas de edición,
y Seiko, las técnicas de cronometraje.
Las principales empresas del sector de las telecomunicaciones también
acudieron a la llamada de este programa. Retevisión, con una inversión
prevista de 13.000 millones de pesetas en los proyectos olímpicos;
Telefónica, con una aportación fundamental para la tecnología
de los Juegos (comunicaciones privadas, red Ibercom, redes interiores
en las instalaciones, líneas de transmisión de datos, fax
y circuitos de transportes de las señales de televisión;
Alcatel, además de su aportación al proyecto de información
Alcatel con la tecnología de fibra óptica, Teletra España
con la red de microondas, sistemas de radioenlaces y codificación
de la señal de televisión; Panasonic con las instalaciones
de radio y de televisión; Sintel, con equipos de cabecera y de
teledistribución de cable coaxial; Phillips con tecnología
digital para la red de telecomunicaciones, y Sony, con las pantallas gigantes
de los estadios.
El programa informático del COOB'92
El programa informático del COOB'92 ha tenido, finalmente, cuatro
principales campos de aplicación: el de gestión de resultados
(Results Management System), el de soporte a la organización, el
de la gestión de seguridad y el de información a la familia
olímpica.
El programa de información a la familia olímpica, también
denominado SCIFO (Olympic Familly Communication and Information System)
facilitará a todo este colectivo y a los representantes de los
medios de comunicación, informaciones sobre todo lo referente a
los Juegos: resultados, calendario, meteorología, organización,
programa, incidencias, mailing, biografías de los atletas, estadística
de los deportes, resúmenes de prensa con el resultado de los vencedores
de las medallas, noticias diversas e información sobre los servicios.
Toda esta información, gracias a las nuevas tecnologías
aplicadas, estará permanentemente a disposición de los periodistas
en las terminales instaladas en el Centro Principal de Prensa (CPP), en
el Centro de Radio y Televisión (CIRTV), en las instalaciones deportivas
y en las villas de prensa. Por primera vez en la historia olímpica,
estos grandes centros de actividad informativa, los hoteles que alojen
a la familia olímpica, los centros de operación y las instalaciones
deportivas estarán verdaderamente interconectados por una red de
alta capacidad.
Todo este conjunto de programas informáticos previstos para los
Juegos Olímpicos de Barcelona exigen un amplio dispositivo y equipamiento
tecnológico. Esto significa la utilización de cerca de 10.000
ordenadores, un sistema de base compuesto por un ordenador AS-400 y dos
ordenadores ES-9000, además de numerosos técnicos y voluntarios
informáticos.
Estructura de la red de telecomunicaciones
La red de telecomunicaciones deberá interconectar un total de cerca
de 85 instalaciones dispersas, los principales centros de operación
de información para los medios de comunicación, el Centro
Principal de Prensa y el Centro de Radio y Televisión, en un proceso
de transmisión de información en el interior de este sistema,
pero también hacia el exterior.
Por otra parte, las redes de telecomunicaciones deberán estar dispuestas
para la transmisión de distintas clases de mensajes -voz, datos,
textos e imágenes- y tendrán, por tanto, distintos componentes
y estructuras.
Una parte de esta red deberá soportar hasta 10.500 teléfonos,
600 fax, 4.000 walkie-talkies y 3.000 buscapersonas. Otra parte de esta
compleja red estará destinada a la transmisión de señales
de televisión. Se trata de lo que se ha denominado proyecto CATV,
destinado a la distribución de señales de televisión
de las actividades deportivas y que utilizará una red de fibra
óptica de una extensión aproximada de 150 km, completada
con cerca de otros 250 km de cable coaxial, con capacidad para enviar
16 señales simultáneas de televisión hasta unos 11.000
equipos terminales distribuidos en instalaciones de distintas áreas
olímpicas. Para la conexión exterior deberá utilizarse
la red pública de telecomunicaciones (Telefónica y Retevisión).
El proyecto de telecomunicaciones de Barcelona'92 utilizará de
forma conjunta diversas redes de comunicación, con tecnologías
distintas y combinadas. Utilizará el cable bi-filar, de uso normal
en la comunicación telefónica de la voz, pero también
el cable coaxial y significativamente el cable de fibra óptica
para la transmisión de imágenes. Asimismo, utilizará
los sistemas de radioenlaces, tanto terrestres -para la difusión
local y nacional-, como los satélites para la difusión espacial.
Se dispondrá, así, de una de las redes de comunicación
más avanzadas y potentes entre las existentes en España.
Se han realizado importantes inversiones y construcciones, tales como
la instalación de nuevos enlaces móviles, mejoras en los
enlaces en microondas,construcción de la torre de comunicaciones
de Collserola, la torre de Montjuïc, un telepuerto y un nuevo centro
de comunicaciones vía satélite.
Se estima, por ejemplo, que las inversiones previstas por Telefónica
en el área de Barcelona en este período ascenderán
hasta los 320.000 millones de pesetas, de los cuales 33.000 millones corresponden
a inversiones directamente relacionadas con los Juegos.
La Torre de Collserola, de una altura de 115,4 metros y con una superficie
edificada de 6.739 metros cuadradros, ha significado una inversión
aproximada de 4.560 millones de pesetas; la Torre de Telefónica
en Montjuïc, denominada popularmente torre Calatrava, ha representado
una inversión aproximada de 2.000 millones de pesetas; el Telepuerto
de Barcelona, instalado en Castellbisbal, una inversión cercana
a los 3.500 millones de pesetas, y el Centro de Comunicaciones vía
satélite de la Granada (Barcelona), con capacidad para emitir hasta
43 señales de televisión simultáneas y por el que
transitarán el 90 por ciento de las señales internacionales
de los Juegos, ha significado una inversión cercana a los 5.000
millones de pesetas.
Desde el Centro Internacional de Radio y Televisión de Montjuïc
(Barcelona) se conectará con los satélites INTELSAT y EUTELSAT
a través del centro de comunicaciones vía satélite
de la Granada, o vía éter desde el Centro Internacional
de Radio y Televisión hacia el Norte (Francia) o hacia el Sur (Marruecos).
Se iniciará así uno de los procesos de comunicación,
por lo menos cuantitativamente, más importantes de la historia
de la televisión y, por qué no decirlo, de la historia de
la humanidad.
Los contenidos, como siempre, habrán sido puestos por personas
concretas y por sus instituciones, que habrán adquirido una gran
responsabilidad, más allá de la narración deportiva,
en la creación de valores y de contravalores sociales, culturales
y políticos. La pregunta pertinente, entonces, ya no será
la de qué le ha dado el olimpismo a Barcelona, sino la de qué
le habrá dado Barcelona al movimiento olímpico internacional.
(*) Este artículo es una síntesis de algunas partes del
libro del autor Los juegos de la comunicación, publicado por Fundesco.
La investigación correspondiente ha podido realizarse en el Centre
d'Estudis Olímpics de la Universitat Autònoma de Barcelona,
con el apoyo de la CICYT, dentro del Plan Nacional de investigación
(Area del Deporte).
(1) M. Real (ed.), (1986), Global Ritual: Olimpic Media Coverage and International
Understanding, UNESCO, París. M. Real, (1989), Super Media: A Cultural
Studies Approach, Sage, Londres.
(2) Jhon Hoberman, (1986) The Olimpic Crisis: Sports, Politics and the
Moral Order, New Rochelle, Nueva York. J. Mac Aloon (ed.), (1984), "Olympic
Games and the Theory of Spectacle in Modern Societies" en J. Mac
Aloon, Rite. Drama. Festival. Spectacle: Rehearsals Toward a Theory of
Cultural Performance, Institute for Study of Human Issues, Filadelfia.
(3) CIO, (1991), Carta Olímpica'91, Comité Internacional
Olímpico, Lausana.
(4) CIO, (1990), Guide des Media/Media Guide, Comité Internacional
Olímpico, Lausana.
(5) Martí Pernau, (1991), Les operacions de Premsa, Curs de Formació
sobre Olimpisme, Centre d'Estudis Olímpics, Barcelona.
(6) Gyungsook Min, (1987), "Over-Commercialization of the Olympics
1988: The Role of U.S. Television Networks", en International Revue
for Sociology of Sport. 22/2.
(7) Participan en el programa TOP de 1992: Coca-Cola (bebidas), Kodak
(fotografía), 3M (cintas magnéticas), Brooks Brother Industries
(máquinas escribir), Philips (audio, HI-FI), Sports Illustrated
/ Time (revistas), VISA (tarjetas crédito), United States Postal
Service (correos), National / Panasonic (vídeo), Bausch & Lomb
(óptica, dental), Ricoh (fax), Mars (alimentación), véase
COOB'92, Barcelona'92. Guía 1991.
(8) COOB'92, (1991), Criterios de patrocinio empresarial en los Juegos
de la XXV Olimpiada. Barcelona'92. COOB'92, Barcelona.
(9) "El marketing de los juegos", en Vivir en Barcelona, número
especial Barcelona'92. Ciudad Olímpica, Barcelona, 1991.
(10) Richard B Perelman, (1984), Report: Press. Radio. Television Operations
at the Games of the XXIII Olympiad. Los Angeles'94. LAOOC, Los Angeles.
(11) Componen RTO'92: Radio Televisión Española (RTVE),
Corporació Catalana de Ràdio i Televisió (CCRTV),
Retevisión, Dirección General de Telecomunicaciones y Telefónica.
(12) Xavier Ventura, La Vanguardia, 25 de octubre de 1991.
(13) Manuel Romero, (1991), "Televisión y Juegos de Barcelona",
en Simposi sobre els Jocs Olímpics. Intercanvi Cultural i Comunicació,
Centre d'Estudis Olímpics.
(14) Eastman, (1989), "Sports Programming: Scheduling, Cost and Competition",
en L.A. Wenner (ed.), Media, Sport and Society, Sage, Londres.
(15) El País, 5 de abril de 1991
(16) Véase Manuel Romero, obra citada.
(17) USAToday, 7 de marzo de 1991.
(18) The Wall Street Journal, 20 agosto de 1991.
(19) Variety, 22 de julio de 1991.
(20) Dirección General de Electrónica e Informática,
(1986), BIT'92. Planificación de las necesidades informáticas
y de telecomunicaciones de los Juegos Olímpicos de 1992. Dirección
General de Electrónica e Informática, Madrid.
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