Un
grupo de investigadores de la Universidad de Huelva,
dirigido por Francisco José Martínez López, catedrático
de Gestión de los Recursos de la Información de la Facultad
de Ciencias Empresariales, está trabajando en el desarrollo
de un lenguaje informático, denominado ‘XML Smell’,
que permite transmitir e imprimir olores a través de
Internet.
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Asimismo, el proyecto, pretende determinar las posibles aplicaciones que puede tener la transmisión del olor, que van desde el ámbito médico, económico, industrial, hasta otros como el ocio, la realidad virtual y, sobre todo, el marketing.
“Al igual que ya se ha hecho con el sonido y la imagen durante los siglos XIX y XX, nos encontramos en el momento de abordar la transmisión de otras fuentes sensoriales mediante sistemas impresos y a través de redes telemáticas tipo Internet. En este sentido, el olor es una posibilidad muy relevante por el enorme conjunto de utilidades que puede tener en muy diversos ámbitos”, señala Francisco José Martínez López.
El director de la investigación argumenta que “el olor es una de las sensaciones que más se fija en la memoria de las personas y que tarda más tiempo en desaparecer, pues lo asociamos con determinadas situaciones. En este sentido, el olor puede ser un elemento muy útil para detectar enfermedades como, por ejemplo, el azheimer”.
Para el sector económico, concretamente en el ámbito del comercio electrónico, también presenta importantes aplicaciones de cara al futuro, pues permitiría a los consumidores oler los productos que se comercializan a través de la Red.
El proyecto, en el que intervienen investigadores especialistas en química, ingenieros de telecomunicaciones, así como expertos en el comportamiento del consumidor e Internet, consiste en la creación de un periférico informático (que se incorpora en el borde del monitor del ordenador), que cuenta con difusores que emiten olor y que se activa en base a un conjunto codificado de bytes que llega a través de páginas webs, correos electrónicos y otras herramientas de Internet.
“Además, estamos desarrollando un código para estandarizar la transmisión, de forma que todos los olores se perciban igual en todos los sitios”, explica Francisco Martínez López.
Dentro del proyecto, en el que colaboran profesores de la Universidad de Sevilla y de Granada, hay otras líneas de investigación como la impresión informatizada de olores en papel y el análisis del comportamiento del consumidor con sistemas de olores reactivos.
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