ULTIMA EDICION
   El primer periódico digital de la universidad
    Nº 

 EL QUIOSCO
GUÍA UNIVERSITARIA
 BUSCADOR
  HEMEROTECA
CONTÁCTENOS
EDICIÓN Nº 1000

Editado por
FUNDACIÓN TELEFÓNICA
y realizado por SERVIMEDIA, S.A.



ÓSCAR GARCÍA LASTRA
Economista


Universidad y Empresa

Universidad y Empresa, Empresa y Universidad conforman un binomio institucional que debe caminar de manera conjunta, con paso acompasado y firme, más allá de lo meramente protocolario. Cuando en un área geográfica hay un dinamismo económico pujante, con total seguridad tendremos detrás, o delante, o al lado, o como quieran ustedes, una universidad fuerte, diversa y rica, tanto en alumnado como en profesorado. Son numerosos los ejemplos tanto en España como fuera, donde nos encontramos que en zonas altamente desarrolladas, o que se encuentran en pleno proceso de crecimiento hay un vínculo estrecho entre ambas instituciones.

La Universidad debe ser ante todo y por encima de todo un ente vivo, es en la Universidad donde deben germinar parte de los proyectos que más adelante se convertirán en realidades empresariales, es en la Universidad donde se debe fomentar la cooperación, potenciar la iniciativa y canalizarla, es la Universidad la que tiene que dar a conocer otras experiencias, más o menos positivas, porque de todo se aprende. ¿Cómo puede ser que en un plan de estudios universitario, sea cual sea la titulación, no se recoja el autoempleo o la creación de empresas como una asignatura más, como una salida profesional más?

Actualmente la especialización se ha convertido en un elemento realmente clave para cualquier empresa, una herramienta estratégica que le permite competir con extraordinarias garantías en un mercado que muestra casi siempre su cara más competitiva. Sobra decir que la Universidad también requiere de esa especialización, tendiendo a ser, como su propia etimología nos indica, una foto en movimiento del universo que nos rodea.

Es necesario profundizar en acuerdos que tengan como objetivo el desarrollo de ideas. Resulta obvio que los recursos son imprescindibles, y León cuenta con ellos, en cantidad y calidad, pero la riqueza se crea poniéndolos en valor y, ¡por favor!, no sólo al amparo de subvenciones, procedentes de unas ubres cada vez más secas. Y es que en ocasiones se piensa más en la leche, es decir en el dinero que se va a recibir, que en sus derivados, sus beneficios. Otro capítulo merecería los organismos surgidos a raíz de estos fondos, que nos conducen a un nuevo fenómeno, la sobreinformación, ahora todo se estudia, desayunamos estadísticas, comemos estadísticas y cenamos también estadísticas. A los datos se les dan tantas vueltas, que muchas veces las conclusiones, que se desprenden de su análisis, llegan a ser hasta contradictorias, o incluso más complejas que las premisas de partida.

Copiar e innovar pueden ser dos caminos a seguir, por un lado copiar de aquellos modelos aplicados con éxito en otros lugares. En sociedades como la anglosajona las empresas buscan el cobijo de las universidades, se sitúan en la fuente del conocimiento. Tampoco tenemos que ir lejos, en España ejemplos como el de Almería con el mármol, Castellón con la cerámica, etcétera, nos aleccionan sobre cómo Empresa y Universidad aúnan esfuerzos en pro de un sector, de un beneficio común, que al final redunda en beneficio propio, aprovechando sinergias y conocimientos, pariendo sociedades y grupos de trabajo cuyo fin puede ser mismamente la promoción o distribución de unos productos o materiales. El otro camino es situarse en la vanguardia de la innovación, innovar es avanzar en todas y cada una de las áreas de la empresa, desde el proceso fabril, pasando por el diseño de los productos y alcanzando a la propia gestión.

Un ejemplo en este sentido sería aprovechar la sólida posición que León acumula en el ámbito de las Ciencias Experimentales y de la Salud, donde si existe una continuidad empresarial con cierto peso, esto constituye una clara posición de ventaja competitiva.

Y es que en ocasiones nos obsesionamos con la falta de inversiones sin advertir, que un euro invertido en León no tiene por qué generar la misma riqueza que un euro invertido en Valladolid, Madrid, Zamora o Zaragoza, donde las condiciones de su entorno son distintas. Por eso se hace más que imprescindible crear un caldo de cultivo idóneo que permita dar a esta tierra los frutos que encierra.

León no es una provincia con tradición empresarial, pero eso no significa que no se pueda generar. La universidad como forjadora del conocimiento debe contribuir al mismo, corrigiendo el desfase entre lo que ella ofrece y lo que el mercado demanda. El propio profesorado debería tener un contacto más cercano con la empresa.

Para crear una cultura de empresa, nuestro primer reto es vencernos a nosotros mismos, porque a día de hoy León es sencilla y lamentablemente víctima de su propio victimismo.

Diario de León




Diseñado por Saremedia