EN UNA CONFERENCIA EN EL PARANINFO DE LA UNIVERSIDAD
DE DEUSTO
El ex presidente de la Generalitat, Jordi Pujol, aseguró que
un buen político debe tener “capacidad de liderazgo moral”,
lo que conlleva tener “capacidad de interpretar” y de “interpelar
a la sociedad civil” aún a riesgo de “enfrentarte con tu propia
gente”.
Pujol desarrolló esta idea en la conferencia titulada 'El
perfil del político del siglo XXI', que pronunció en la Universidad
de Deusto.
En su ponencia, el político catalán, que advirtió al inicio
de su intervención que no se pronunciaría sobre la crisis
abierta en el Ejecutivo autonómico catalán a raíz de que trascendiera
la noticia del encuentro que mantuvo Josep Lluís Carod Rovira
con la cúpula de ETA durante el primer fin de semana de enero,
enumeró las cualidades que, a su juicio, debe tener todo buen
dirigente político, entre las que citó “convicciones”, “preparación”,
“instinto”, “carácter”, “vocación”, “asunción de responsabilidades”,
“visión de futuro”, “visión global”, “auntenticidad” y “coraje”.
A su vez, durante su intervención, Pujol se mostró crítico
con lo que denominó el “pensamiento débil europeo”, característico
de una sociedad civil propensa a dimitir de sus responsabilidades.
En este contexto, destacó, a título de ejemplo, el mensaje
que lanzó Tony Blair a los padres británicos para recordarles
que era ellos, y no los maestros o el Gobierno, los primeros
responsables de la educación de sus hijos. “Los deberes de
los ciudadanos no se limitan sólo a pagar impuestos”, destacó.
Desde este punto de vista, el ex presidente de la Generalitat
afirmó que un buen político debe tener “capacidad de interpretar
a la sociedad civil y capacidad de interpelarla”. Pujol entiende
que un líder tiene la “obligación de predicar”, aunque “se
corra el riesgo de hacer el ridículo fácilmente o de molestar
a los votantes. Predicar significa “enfrentarte con tu propia
gente”, sentenció.
En el turno de preguntas, Pujol no quiso contestar, sin embargo,
a una cuestión sobre la interpelación que él realizaría al
pueblo vasco. “El tema vasco es muy complejo y no lo conozco
bien, por lo que siempre he sido prudente”, se defendió, antes
de indicar que “en principio, yo, en este tema, lo que diga
el PNV, aunque no siempre esté de acuerdo con ellos”.
Entre los asistentes al acto se encontraban el nuevo presidente
del PNV, Josu Jon Imaz, y su antecesor en este cargo, Xabier
Arzalluz, quienes coincidían por vez primera en público desde
la asamblea nacional en la que la organización certificó el
relevo en el liderazgo del partido.