Fernando
Savater ha inaugurado en el Salón de Grados del Paraninfo
del Edificio Histórico de la Universidad de Salamanca el IV
Máster en Edición de Santillana Formación. Este curso, que
inicia su cuarta convocatoria, es una iniciativa conjunta
de la Universidad de Salamanca y Santillana Formación, y cuenta
con la colaboración del Grupo Santillana de Ediciones.
El rector de la Universidad de Salamanca, Enrique Battaner
Arias, presidió el acto, que también contó con la participación
de Emiliano Martínez, presidente del Grupo Santillana, y Carlos
Arroyo, director de Santillana Formación.
El escritor, filósofo y profesor universitario Fernando Savater
impartió una conferencia titulada ‘Necesidad de la lectura’
en la que destacó la importancia del hábito de la lectura
y el papel decisivo que el editor tiene en la transmisión
de la cultura.
Savater comenzó su intervención manifestando su placer y el
honor que sentía en dirigirse a personas a las que espera
deberles mucho pronto. Comparó la actividad del editor con
la de los monjes copistas medievales, que salvaron las obras
de la antigüedad y que las embellecieron e hicieron legibles
y accesibles para el público.
Hoy, continuó Savater, la palabra editor tiene un cierto aroma
de artesano, y aunque es una tarea obviamente empresarial
ligada a leyes de mercado, también está llena de un impulso
creador, innovador, perpetuador de voces, algo que no se puede
pagar con dinero. Una tarea que convierte los sueños privados
de los escritores en realidades públicas.
Gracias a la edición, dijo Savater, se convierte al libro
en un objeto cotidiano, que antiguamente estaba reservado
a unos pocos, que era un objeto de ostentación. Por ello la
edición es una profesión democratizadora.
También habló sobre el papel del libro como el único instrumento
potenciador del espíritu, que prolonga nuestra capacidad de
dialogar con aquello que no tenemos presente y esto es lo
que lo hace peculiar, irrepetible y que exige una capacidad
de pensamiento.
En cuanto a la profesión de la edición, Savater confesó que
cree que es una profesión digna de hacerse con orgullo, frente
a profesiones realizadas únicamente porque buscan la rentabilidad,
que están de moda.
Los directores del Máster, Joaquín Rodríguez López y José
Antonio Cordón, agradecieron a los alumnos el esfuerzo realizado
y destacaron que el editor es un difusor de ideas, que debe
ayudar a crear una sociedad más democrática. También destacaron
el papel de los más de 30 profesores, muy ilusionados por
haber logrado un proyecto tan excelentemente culminado.