Entre
el 50 y el 80 por ciento de las lenguas que se hablan actualmente
en el mundo no sobrevivirán en este siglo XXI. Esta es la
principal conclusión de un estudio realizado por la UNESCO,
que será presentado a finales de 2003, que adelantaron dos
profesores, Patxi Juaristi (Universidad del País Vasco) y
Andoni Barreña (Universidad de Salamanca), en uno de los cursos
de verano de la UPV en San Sebastián.
Este fenómeno será consecuencia del proceso de homogeneización
lingüística mundial y del hecho de que las lenguas mayoritarias
son cada vez más grandes y las minoritarias más pequeñas.
Hablando concretamente del euskera, Barreña afirmó que se
encuentra entre las lenguas que sobrevivirán, siempre que
"la política lingüística de fomento y la tendencia de uso
de los habitantes se mantenga en los niveles actuales".
Además, advirtió que si dicha política desaparece, el euskera
lo hará también "como está ocurriendo en Navarra", y precisó
que sólo sobrevivirá la lengua vasca que se habla en Euskadi
y no la del País Vasco francés.
Los dos profesores, que intervinieron en el curso titulado
‘El futuro de las lenguas del mundo: posibilidades y retos’,
subrayaron que el 47 por ciento de la transmisión de las lenguas
mundiales se ha interrumpido por el escaso uso que hacen de
ellas los jóvenes.
"Teniendo en cuenta que la principal vía de transmisión de
la lengua es la realizada de padres a hijos, es previsible
que más de la mitad de las lenguas del mundo se pierdan definitivamente
si las políticas institucionales no hacen nada por evitarlo",
agregó Juaristi.
El informe de la Unesco, que comenzó a elaborarse en 1996,
ha revelado la existencia de entre 5.000 y 6.000 lenguas en
el mundo.