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DENUNCIAN QUE SÓLO SUS HOMÓLOGOS
GRIEGOS TIENEN UNA SITUACIÓN PEOR EN EUROPA
500 investigadores becarios de toda España se manifiestan
contra su "precariedad" laboral
Unos
500 investigadores en formación de toda España
se
manifestaron en Madrid en protesta por su situación
de "precariedad" laboral, convocados por la Federación
de Jóvenes Investigadores (FJI-Precarios).
La marcha estuvo encabezada por una pancarta
con el lema 'Contra la precariedad en la investigación'
y concluyó ante el Ministerio de Ciencia y Tecnología,
donde entregaron un manifiesto en el que denuncian el incumplimiento
del Gobierno de su promesa de aprobar un "Estatuto del
becario", anunciado en noviembre de 2001 por la entonces
ministra Anna Birulés.
Los investigadores españoles "en
fase inicial", como se denomina a este colectivo en la
terminología comunitaria, se quejan de que el titular
de Ciencia y Tecnología, Josep Piqué, se ha
desentendido de la promesa y sólo ha permitido que
desde su departamento se hayan "filtrado" varios
borradores de estatuto para cuya elaboración no se
les han consultado.
En rueda de prensa previa a la manifestación,
la presidenta de la federación, María Villarroya,
dijo que llevan tres años planteando en vano sus reivindicaciones
al Ejecutivo "y las esperanzas que nos habíamos
hecho se han desvanecido".
Su principal exigencia es que les hagan
contratos con todos los derechos sociales que les corresponden,
en lugar de las becas actuales, ya que creen que hacen una
labor importante que se visualiza en el hecho de que son autores
de casi la mitad de los artículos de investigación
que se publican.
ESTUDIANTES Y TRABAJADORES
Durante la conferencia informativa, la federación
hizo público un estudio comparativo sobre la situación
de los jóvenes investigadores en 17 países.
La principal conclusión es que, excepto
Grecia, donde la situación es más preocupante
todavía, España ofrece a este colectivo las
peores condiciones laborales.
Bélgica, Alemania, Holanda y Eslovenia
son los Estados que más se preocupan por invertir en
ciencia y tecnología, consideran trabajadores a los
investigadores en formación y les retribuyen mediante
contratos laborales.
En España, no tienen esa condición
de trabajadores y se les niegan prestaciones sociales como
la asistencia sanitaria pública, la jubilación
o el desempleo.
En el Reino Unido, que presenta una situación
parecida a la española, tienen el atenuante de que
los jóvenes investigadores son estudiantes en toda
regla, y aunque no se les reconoce la categoría de
trabajador, obtienen todos los beneficios del estudiante.
España es el único país
que retribuye al colectivo mediante
"becas-subvención" y además les hace
pagar impuestos, a pesar de que en otros países las
becas ofrecen una mayor protección social.
En países como Portugal, Eslovenia,
Hungría o Rusia, con peores
indicadores de desarrollo tecnológico que España,
los investigadores becarios disfrutan de una mayor protección
social.
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