En California, la presencia de la falla
de San Andrés y la posibilidad de que se produzcan
terremotos muy violentos ha provocado que en los últimos
años se hayan desarrollado multitud de investigaciones
orientadas a la creación de dispositivos capaces
de anticipar la aparición de los seísmos.
Recientemente, un equipo formado por investigadores
de la Universidad de Wisconsin-Madison y del Instituto
de Tecnología de California han conseguido crear
un dispositivo que puede anticipar el terremoto en unos
quince segundos.
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Aunque pueda parecer un tiempo ridículo de preaviso,
los analistas consideran que este sistema de alerta temprana
de terremotos que han diseñado estos investigadores
es suficiente para detener un tren o para que los operarios
de fábricas químicas puedan abandonar sus puestos
de trabajo, instantes antes de que se produzcan los terribles
efectos de un movimiento telúrico de cierta intensidad.
El dispositivo ha sido ensayado en el sur
de California, una zona de extremado riesgo por el número
de terremotos que diariamente se registran allí. Richard
Allen, de la Universidad de Wisconsin-Madison, y Hiroo Kanamori,
del Instituto de Tecnología de California, han coordinado
los equipos multidisciplinares de investigadores que han conseguido
este avance.
Según explican estos investigadores,
las características de este sistema lo hacen extremadamente
novedoso en este área y se ha probado sobre el terreno.
Concretamente, el sistema de alerta temprana de terremotos
se ha acoplado a un total de 155 estaciones sísmicas,
denominadas 'Trinet', operativas en ese territorio estadounidense.
Bajo el nombre de 'ElarmS', el nuevo sistema
tiene la capacidad de determinar con extrema rapidez la localización,
origen, tiempo y magnitud de un terremoto antes de que ocasione
el desastre.
Para ello, analiza las ondas primarias, que
viajan a través del magma y son las primeras en llegar
a la superficie, ya que logran una mayor velocidad y van empujando
pequeñas partículas delante de ellas y arrastrando
otras tras su recorrido. A estas ondas les siguen otras llamadas
'S', que son las que originan los daños.
El tiempo de alerta depende de la proximidad
del epicentro del terremoto. "En un movimiento telúrico,
cada segundo es importante", recuerda Richard Allen,
que insiste también en que unos segundos son suficientes
para situarse en un lugar seguro si se encuentra dentro de
un edificio.
Para apoyar esta afirmación, el investigador
estadounidense hace hincapié en que quince o veinte
segundos de preaviso de un terremoto bastan para parar la
actividad de una fábrica e, incluso, para iniciar la
evacuación de escuelas.
Con un temblor de tierra de magnitud 6,7
en la escala de Ritcher, como el registrado en la localidad
estadounidense de Northridge, este sistema de alerta habría
dado la alarma con una antelación de veinte segundos
a las personas que vivieran a unos sesenta kilómetros
del epicentro. Este preaviso habría sido suficiente
para evitar que se hubieran registrado muertos, según
dicen ahora los analistas.
Una tecnología similar a la desarrollada
por este grupo de investigadores se ha empezado a ensayar
en Japón y, según los expertos, servirá
para que los arquitectos construyan edificios que puedan ser
capaces de alterar, en segundos, sus propiedades mecánicas,
para resistir mejor el impacto de los terremotos.
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