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Manuel Tapia
Nada de política y mucha reflexión y entretenimiento.
Son los ingredientes con los que Pepa Fernández, directora
y presentadora de No
es un día cualquiera, prepara este programa
del fin de semana de Radio Nacional, que cuenta con una legión
de 750.000 seguidores, según los últimos datos
del Estudio General de Medios (EGM).
En una entrevista con CAMPUS DIARIO,
Pepa Fernández, quien también imparte clases
de radio en la Universidad
Ramón Llull, se define como una persona tranquila
y sencilla, que disfruta con su trabajo.
José María Iñigo,
Andrés Aberasturi, Ángel Pavlovski, Javier Sádaba,
Álex Grijelmo y Tino Barriuso son algunos de los colaboradores
del programa, que no admite la chabacanería, las estridencias
o los comentarios zafios. "Cuando uno enciende la radio
en el fin de semana, lo que quiere es no crisparse, estar
relajado y, a ser posible, aprender algo, reflexionar y sonreír",
afirma Pepa Fernández.
¿Qué tal han ido los últimos resultados
del Estudio General de Medios (EGM)?
Yo no me fijo demasiado en los estudios
de audiencia porque valoro otras cosas. Por ejemplo, cuando
viajamos por España para hacer el programa, las salas
suelen estar abarrotadas de gente. También tengo en
cuenta la gran cantidad de correos que nos llegan cada semana.
Ésa es la audiencia de verdad. De todos modos, los
últimos datos del EGM han sido buenos porque hemos tenido
una subida discreta y estamos en la barrera de los 750.000
oyentes.
Usted llegó al programa de
puntillas, sin armar ruido, y ha logrado consolidarlo en la
franja matinal de los fines de semana
Yo llevo casi veinte años trabajando
en la radio y me incorporé a No es un día
cualquiera como sustituta de Magín Revillo y Nuria Guitart,
que emprendieron una nueva etapa profesional en Washington.
Me dijeron que tenía que seguir el mismo modelo, pero poco
a poco lo he ido reconvirtiendo y ya estoy haciendo el programa
que quiero hacer.
Su programa no tiene estridencias, no hay espacio para
la chabacanería, los comentarios zafios. ¿Es usted
una rara avis en el panorama radiofónico español?
Me alegro de serlo, si es que es así.
Cuando uno enciende la radio, sobre todo los fines de semana,
lo que quiere es no crisparse, estar relajado y, a ser posible,
aprender algo, reflexionar y sonreír.
En las tertulias se tratan temas
como la ironía, los refranes, la soledad. Da la impresión
de que no son cuestiones que "vendan" mucho, pero usted sabe
sacar partido de ellas. ¿Cuál es el secreto?
Yo hacía este tipo de debates en Radio
4 en Cataluña y descubrí que, a veces, no hablamos de lo que
más nos interesa y nos incumbe a todos. Si hablamos de una
cuestión de política nacional, ni a todo el mundo le interesa
ni todo el mundo está capacitado para poder opinar. Y lo que
yo quiero es que todo el mundo que nos está escuchando pueda
opinar, contarnos su experiencia. Se trata de que hablemos
de lo que nos toca a todos. Ésa es la filosofía. Y
creo que funciona porque la gente responde muy bien.
¿Cómo se consigue esa serenidad,
esa sencillez que impregna su programa?
Yo creo que soy así de simple (risas).
Yo soy una persona tranquila, cariñosa, afectuosa. Procuro
que la gente, además de trabajar, se sienta a gusto con lo
que está haciendo. Entiendo que para los colaboradores del
programa es duro trabajar el fin de semana, levantarse temprano.
Andrés Aberasturi, por ejemplo, es una persona que no madruga
en la vida y que para estar en el programa se tiene que ir
a Prado del Rey cada fin de semana. Eso se consigue cuando
uno lo hace a gusto. Yo creo que en nuestro programa hemos
conseguido crear un clima de buen rollo.
¿Le gustaría algún día presentar
un programa que compitiera con Iñaki Gabilondo, Luis del Olmo
y otras estrellas de la radio?
No, porque no me gusta madrugar (más
risas). Creo que yo no estoy a esa altura, ni mucho menos.
Yo sé hacer lo que sé hacer y no quiero hacer cosas más difíciles.
Además, no soy ambiciosa. Me gusta lo que estoy haciendo y
disfrutar con lo que hago.
¿Ha pasado por su cabeza
la idea de dar el salto a otro medio de comunicación, como
por ejemplo la televisión?
He hecho cosas en televisión, pero
no me siento muy a gusto en ese medio. La televisión eres
tú y todas tus circunstancias, y eso en la radio no sucede.
En la radio eres tú de verdad y la gente nota si estás bien,
si estás mal, si te enfadas o no... Y en la tele es imposible
porque estás debajo de una capa de maquillaje, de un traje
que no es tuyo y con el que no te sientes cómoda. En
definitiva, no eres tú y a mí me gusta ser yo, tal como soy.
¿La audiencia en fin de semana tiene
un perfil distinto a la de los oyentes de a diario?
Seguramente son los mismos oyentes,
pero tienen el fin de semana la posibilidad de ser escuchantes.
Por eso hemos utilizado esa palabra, escuchantes, a pesar
de que muchas personas me han crucificado por esa elección.
Creo que el fin de semana, si no vas al trabajo, si no estás
en el atasco, eso te convierte en escuchante; es decir, puedes
disfrutar de la radio. Una cosa es oír y otra escuchar.
El hecho de trabajar en una radio
pública le supone alguna desventaja en su trabajo
Ahora mismo, trabajar en Radio Nacional
es una ventaja para cualquiera porque no hay publicidad. Yo
he trabajado en emisoras comerciales y sé lo que significa
cortar para meter publicidad cuando estás en una entrevista
maravillosa, cuando has creado el climax que buscabas. Para
un profesional y para la audiencia eso es triste. Por otro
lado, a una emisora pública también se le piden cosas que
no se le exigen a las privadas. Aquí llama gente para decirnos
que les tenemos que entrevistar porque estamos trabajando
en una emisora pública. A veces te rclaman cosas que no te
podrían pedir en otro lugar.
Ahora todo el mundo parece haber
redescubierto a José María Iñigo por su participación en 'El
show de Flo'. Pero fue usted quien le rescató del olvido.
Me alegro mucho por ello y él así lo
reconoce. José María estaba realmente olvidado. Los medios
se olvidaron de lo que es este hombre, de su capacidad, de
su experiencia y de su potencial. Para mí es un honor tenerle
en el programa. Es un maestro y he aprendido muchísimas cosas
con él.
¿Disfruta de su experiencia en la
Universidad?
Me gusta mucho dar clases en la Universidad.
Actualmente imparto clases de radio en la Universidad Ramón
Llul, aunque no sé si tendré que dejarlo porque al final el
trabajo te acaba absorbiendo. Un consejo que doy a mis alumnos
es que, antes de entrevistar a escritores y cineastas, hagan
el esfuerzo de leer el libro o ver la película en cuestión.
No se puede invitar a un entrevistado y preguntarle de qué
va su último libro o la película que acaba de estrenar.
A mí se me caería la cara de vergüenza. En mi programa no
tenemos guionistas y yo tengo que preparar las entrevistas.
Yo leo libros en una tarde o en una noche, si hace falta.
Además, que te haga la pregunta un guionista no tiene mucho
sentido porque, si después te piden explicaciones sobre esa
pregunta y no te has leído el libro, te metes en un grave
aprieto. Yo intento transmitir a mis alumnos que hay que hacer
las cosas bien y hay que sentirse responsable de lo que estás
haciendo.
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