En
breve estos chips, podrán ser adquiridos con fines
científicos o comerciales, y entre otras cosas, permitirán
fabricar un pan que tardará más tiempo en endurecerse.
Estos microchips de ADN son en realidad
unos soportes construidos en nylon o vidrio muy parecidos
a los portaobjetos de los microscopios. En estas placas se
colocan los genes que conforman el genoma completo de un organismo
o una parte de ellos. En el caso de la levadura, su ADN cuenta
con 6.014 genes.
Con este descubrimiento se permite investigar el comportamiento
de todos los genes en su conjunto cuando se introducen determinadas
variables, y además, el genoma de la levadura, al ser
un organismo importante por su sencillez y que sirve de ejemplo
para el estudio de la biotecnología, podrá explicar
algunos misterios que todavía existen sobre el desarrollo
de los genes.