El
escritor portugués José Saramago ha reivindicado en
la Universidad de Deusto la necesidad de un debate mundial
sobre la democracia. En su opinión, es esencial reinventar
la democracia, ya que vivimos en una época en la que "los
gobiernos no gobiernan" sino que se limitan a ser "los comisarios
políticos del poder económico".
El premio Nobel de Literatura añadió: "Nos gobierna el poder
económico", de tal forma que los ciudadanos pueden cambiar
un gobierno con su voto, pero no pueden cambiar la dirección
de una multinacional. Vivimos en una plutocracia".
Saramago fue el encargado de impartir la conferencia de clausura
del congreso internacional 'Humanismo para el siglo XXI' que
organizaron la Universidad de Deusto y la Fundación BBVA.
Este congreso conttó con la participación de cerca de 50 prestigiosos
ponentes y más de 1.000 personas inscritas, según ha informado
el Vicerrector de Comunicación de la Universidad de Deusto,
Manuel Cuenca.
Otro de los aspectos que Saramago quiso destacar en su conferencia,
'Reflexiones de un escritor en torno a un humanismo para el
siglo XXI', es la importancia de cumplir y respetar los derechos
humanos.
En este sentido, el escritor manifestó que los partidos políticos
deberían olvidarse de sus programas electorales y asumir como
programa de gobierno el documento de la Declaración Universal
de los Derechos Humanos.
El escritor y periodista portugués se refirió también a las
movilizaciones masivas que han reunido a gentes de todo tipo,
apartando sus diferencias ideológicas, con el único propósito
de manifestar su rechazo a la guerra contra Irak. En ese sentido,
añadió que en la actualidad hay pocas ideas que lleven a la
gente a movilizarse. Ahora, la gente se moviliza por emociones,
señaló.
Saramago está convencido de la importancia de organizarse
y en especial se refirió al movimiento antiglobalización,
que en su opinión debe organizarse porque, de lo contrario,
"no podrá constituirse como un contrapoder real".
El escritor habló asimismo sobre la opinión que le merece
el cierre de un periódico y contó una experiencia propia que
vivió cuando era director de una publicación durante la revolución
de Portugal y la amenaza de cierre era inminente. "Contesté
que no me parecía correcto y que si había alguna acción debía
ser contra los responsables y no contra el periódico". En
cualquier caso, añadió que hay que esperar a conocer las pruebas
y el resultado del juicio.
Saramago criticó al gobierno de Bush, ya que, a su juicio,
"está construyendo un imperio", lo que, según él, explica
sus actuaciones en lo que a Irak y Afganistán se refiere,
actuaciones que tienen más que ver con "el plan geoestratégico
de EEUU".
La postura adoptada por José María Aznar en relación con la
posible guerra contra Irak también fue comentada por el escritor.
"Aznar quiere ser el interlocutor privilegiado de EEUU y eso
durará el tiempo que a Bush le convenga. EEUU no tiene amigos,
tiene intereses".
A su juicio, cuando la relación con España deje de ser necesaria,
ésta se acabará. Saramago aseguró que a veces el "delirio
mayestático entra en la cabeza de los políticos que quedan
obnubilados. Pero la realidad es que EEUU ha sido amigo de
todo el que le ha interesado incluido Sadam Husein".
Antes de pronunciar su conferencia, Saramago asistió a un
encuentro con un grupo de estudiantes de la Facultad de Filosofía
y Ciencias de la Educación (FICE) que le hicieron diversas
preguntas en torno a su vida y su obra literaria. El Premio
Nobel de Literatura aconsejó a aquellos jóvenes que quieran
escribir lo siguiente: "No tengáis prisa, pero no perdáis
el tiempo". Asimismo, les recomendó "trabajo" y "disciplina"
y que, de la misma forma que se cuida el cuerpo para evitar
que se atrofie, deben mantener en forma el cerebro.