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UN GUSANO DE UN MILÍMETRO DE
LONGITUD LES SIRVIÓ PARA ESTUDIAR LA BASE DEL PROCESO
Nobel de
Medicina para los descubridores
de los genes que provocan el suicidio celular
Los
tres científicos que descubrieron en un gusano la base
genética del suicidio celular, Sydney Brenner, de 75
años, y sus seguidores Robert Horvitz y John Sulston,
han sido galardonados con uno de los premiso Nobel de Medicina
más esperados por la comunidad científica por
sus trabajos en este campo.
Brenner, nacionalizado británico,
fue uno de los pioneros de la biología molecular y
en 1963 inventó en solitario un nuevo organismo modelo
para estudiar cómo los genes dirigen el desarrollo
y la evolución de los animales: un gusano de un milímetro
de longitud en el que hoy trabajan más de mil científicos
en todo el mundo.
La academia sueca reconoció que "Sydney
Brenner estableció Caenorhabiditis elegans como un
nuevo organismo experimental, y esto permitió una oportunidad
única de vincular el análisis genético
con la división celular, la diferenciación y
el desarrollo de los órganos. Los descubrimientos de
Brenner, llevados a cabo en Cambridge, sentaron el fundamento
para el Nobel de este año".
Por otro lado Sulston de 60 años explicaba
a la agencia Reuters que: "la historia se remonta a 1969,
cuando me uní al grupo de Brenner. Fue él quien
lo inició todo, él solo, y luego otros lo expandimos
y comprobamos que el gusano era realmente un buen sistema
para estudiar el control de los linajes celulares y el suicidio
celular". Sulstom descubrió en los años
setenta que el desarrollo del gusano sigue unas pautas totalmente
rígidas e invariantes.
Hovitz siguió profundizando en esta
línea y descubrió los genes que controlan el
proceso de la apoptosis. Demostró que son esencialmente
los mismos en todos los animales, incluido el ser humano.
Miles de científicos estudian hoy
en día el suicidio celular programado en la especie
humana, un proceso esencial en el desarrollo del embrión
humano, y también en numerosísimas enfermedades
muy graves y extendidas en la población.
Entre 1992 y el 2000, Sulston dirigió
el Centro Sanger de Cambridge, cuyo primer logro fue la descripción,
en 1998, del primer genoma animal; el del gusano. Por otra
parte Sydney Brenner tiene una larga relación con España,
ya que entre 1989 y 1994 fue miembro del consejo científico
de la Fundación Juan March.
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