El
proyecto Europracticum, enmarcado en el Programa Leonardo
da Vinci de la Unión Europea y puesto en marcha por la Universidad
de Santiago de Compostela (USC), ofrece 73 becas a los recién
licenciados para que puedan realizar prácticas en empresas
extranjeras durante un periodo de 6 meses.
La USC presentó en enero de 2002 una
propuesta de movilidad al Programa Europeo Leonardo da Vinci,
siendo aprobada por la Agencia Leonardo en España el pasado
mes de mayo y firmado el contrato entre la USC y la Agencia
Nacional en julio de este año.
Entre las medidas Leonardo da Vinci,
el vicerrector Carlos Herrero destacó los programas trasnacionales
que, mediante la movilidad de personas, tienen como finalidad
"contribuir a la necesidad de incrementar la calidad, la innovación
y la dimensión europea de los sistemas y de las prácticas
de formación profesional a través de una cooperación internacional''.
Esta medida permite a jóvenes titulados
de la USC completar su formación en otro estado miembro, a
través de estancias en empresas europeas. Por su parte, el
vicerrector adjunto Ramón Velo Sabín destacó que la USC, "fiel
a su compromiso de acercamiento a la empresa y a la realidad
social y económica y como fuente generadora de capital humano'',
tiene como premisa básica la necesidad de "adaptarse a este
contexto global y busca fortalecer intercambios culturales
internacionales''.
Asimismo, puso de manifiesto que los
objetivos del Proyecto Europracticum son los de "complementar
la formación académica de los titulados universitarios de
una manera práctica en la empresa para mejorar sus conocimientos
y destrezas, contribuyendo así a su inserción laboral''.
La parte de gestión y desarrollo del
Europracticum la abordó Gloria Cruz, del Area de Orientación
e Inserción Laboral en el Campus de Lugo. Según explicó, en
la edición de este año cuatro alumnos podrán realizar prácticas,
desde enero de 2003 a mayo de 2004, en Austria, 9 en Alemania,
17 en Francia, 4 en Italia, 11 en Irlanda, 6 en Polonia, 9
en Portugal, 9 en Reino Unido, 2 en Rumanía y uno en Bélgica
y, finalmente, uno en Finlandia.