Un total de 35 especialistas procedentes de España, Alemania,
Italia, Eslovenia y Suecia se han dado cita en el Edificio
de San Pedro Mártir del campus de Toledo para analizar y debatir
sobre la mejora de las técnicas de ensayo no destructivas
empleadas para evaluar el estado de conservación y la resistencia
de edificios históricos.
Esta reunión, que ha sido inaugurada por el vicerrector del
campus de Toledo, Agustín García Rico, se enmarca en el Proyecto
de Investigación 'Técnicas de investigación in situ para la
evaluación estructural de edificios históricos de fábrica',
en el que participan, por parte española, la Universidad de
Castilla La Mancha, a través del grupo de materiales y estructuras
de la ETS de Ingenieros de Caminos, la Consejería de Educación
y Cultura de la JJCC de Castilla La Mancha, mediante la Dirección
General de Bienes y Actividades Culturales, y la empresa Geocisa,
del grupo Dragados.
El proyecto está financiado con fondos europeos y se desarrolla
dentro del V Programa Marco. Este encuentro, según ha destacado
el profesor de la UCLM, Jaime Gálvez, resulta de gran interés
ya que asisten representantes de entidades y empresas con
puntos de vista distintos sobre el tema: responsables de patrimonio
de gobiernos regionales, empresas especializadas en restauración
y reparación de edificios históricos, centros públicos de
investigación, universidades y fabricantes de equipos.
Tradicionalmente se han empleado técnicas de tipo destructivo
con el fin de evaluar la resistencia de las estructuras y
el estado de sus materiales, siendo frecuente la extracción
de testigos y fragmento de estructura para romperlos en laboratorio
y determinar su resistencia.
Actualmente, indicó Jaime Gálvez, se están desarrollando y
mejorando las técnicas de ensayo no destructivas con el fin
de realizar una conservación y restauración de nuestro patrimonio
menos agresiva y más eficaz y económica.
Como ejemplo, cabe destacar que un grupo de especialistas
pertenecientes a este equipo de investigación ha sido el encargado
de desarrollar la aplicación de estos métodos para evaluar
los daños que se han producido en Praga tras las graves inundaciones
acaecidas este verano.