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Lorenzo Ramírez
'Células madre, embriones y clonación: mitos y realidades'
es el título de uno de los cursos de verano más esperados
de este año en la Universidad Internacional Menéndez Pelayo
y, como no podía ser de otra manera, su dirección ha recaído
en Bernat Soria, quien con sus investigaciones orientadas
a conseguir la cura de la diabetes mediante el uso de células
madre embrionarias humanas destapó, hace ya más de un año,
una polémica que le ha llevado a tener que continuar su trabajo
en laboratorios de diversos países europeos.
Soria,
en una entrevista concedida a CAMPUS DIARIO, lamenta que el
Gobierno español no haya cambiado la legislación para
permitir las investigaciones con células embrionarias
humanas y asegura que lo acabará haciendo en un futuro siguiendo
la estela marcada por los países líderes, que tal como explica
el científico, "son los que saben arriesgarse".
En
relación con la eterna dialéctica entre la ética y la ciencia,
Soria asegura que la ciencia, si busca el bien social, fija
por sí sola su límite en la ética y eso deja fuera
de lugar la intención de algunos de imponer sus creencias,
ya que para gobernar están las leyes.
¿Debe
la ética constituir un límite para la ciencia?
Sin
lugar a dudas. El objetivo básico de la ciencia es el conocimiento,
pero el objetivo social debe ser ayudar a la comunidad. La
ética es el sistema en que las diversas sociedades se han
basado para organizar un sistema más habitable para todos.
Sin ninguna duda la ética es el límite.
¿Dónde
está el límite de la clonación?
En
una opinión que es prácticamente unánime en la comunidad científica
internacional, la clonación reproductiva en humanos debe ser
prohibida, fundamentalmente porque el estado de la técnica
no permite ni plantearse la pregunta, ya que aún no
están resueltos los problemas técnicos. Por lo tanto, no se
debe hacer algo en un ser humano que pueda ser lesivo para
sus derechos. En lo que se refiere a la mal llamada clonación
terapéutica, porque no es clonación al no perseguir hacer
otro individuo (clon), se debería llamar terapia por transferencia
nuclear. Ahí también existe un acuerdo prácticamente unánime
en la comunidad científica internacional, diciendo que se
debe permitir. En EEUU, la práctica totalidad de las sociedades
científicas se han manifestado a favor de la clonación terapéutica
para que se financie, incluso, con fondos públicos para que
los conocimientos lleguen de forma rápida y buena a los pacientes.
¿Está
de acuerdo en que las células madre lleguen a convertirse
en un objeto de negocio, como ocurre en las empresas que las
comercializan actualmente en EEUU?
Vivimos
en una sociedad en la que el intercambio de bienes y servicios
se realiza a cambio de dinero. Si alguien tiene una fórmula
mejor para organizar la sociedad que lo diga, pero hoy por
hoy cuando uno presta un servicio recibe un dinero a cambio.
Las células madre, igual que la aspirina y los antibióticos,
forman parte de esta estructura económica. Lo que tenemos
que hacer es regular esta estructura de forma que esos bienes
y servicios se puedan obtener para la totalidad de la población
y en las mejores condiciones posibles. A menos que cambiemos
el sistema económico en el que vivimos, difícilmente vamos
a sacar un bien o servicio de ese contexto. Además, se necesita
una inversión importante y para ello se deben esperar resultados
económicos.
¿En
que punto se encuentra actualmente su investigación?
En
realidad, en lo que se refiere a células madre de origen embrionario
los resultados con ratones son positivos, mientras que el
trabajo con células madre embrionarias de origen humano está
parado desde hace un año y espero reactivarlo en octubre en
varios países europeos y también en la Universidad Nacional
de Singapur. En lo referente a otros proyectos de laboratorio
que tienen que ver con la regulación de la expresión génica,
tengo que decir que van muy bien y creo que los conocimientos
que de ellos se deriven nos ayudarán a definir mejor la diferenciación
"in vitro" de células pluripotenciales hacia células productoras
de insulina, que es el proyecto "estrella " del laboratorio.
¿Cuándo
estima que podrá llegar a ser aplicable en los enfermos de
diabetes?
Vamos
a ir por fases, casi siempre me preguntan sobre células madre
embrionarias humanas porque son las que tienen la polémica
asociada, pero nosotros estamos haciendo muchas cosas. Estamos
trabajando con células madre también del adulto con resultados
mucho más pobres y estamos trabajando en la fisiopatología
de la diabetes, intentando comprender cada vez más la enfermedad
y buscar un tratamiento. En ese sentido, lo primero que hay
que hacer es transplantar islotes pancreáticos procedentes
de donantes. Esta es una fase que debería comenzar ya en España
y, junto con una serie de hospitales que me han pedido que
coordine el proyecto, quiero poner en marcha un programa nacional
de trasplantes de islotes pancreáticos. Dentro de este programa
lo que casi seguro que va a ocurrir es que, en un momento
determinado, no tendremos bastante material, no tendremos
bastantes donantes porque es un tema limitado muy inferior
al numero de pacientes. Si podemos hacer doscientos trasplantes
por año como mucho procedentes de donantes hay que decir que
tenemos más de cien mil diabéticos y más de tres mil casos
diagnosticados cada año: no podemos cubrir la enfermedad.
Entonces, dentro de ese programa es donde tiene sentido empezar
a hablar de líneas de diferenciación in vitro a partir de
células madre pluripotenciales, embrionarias o no, las que
podamos hacer y las que den buen resultado desde el punto
de vista del laboratorio, porque no sabemos aun qué va a ser
lo mejor y como va a funcionar. Desde luego la aplicación
no será antes de 5 o 10 años, pero mucho antes que eso los
diabéticos ya empezarán a hacer cosas, comenzarán a ver trasplantes
de islotes pancreáticos y todo el programa de células madre
en realidad forma parte de un programa general de trasplantes,
es decir, lo estamos empezando ahora porque la necesidad real
aparecerá en 5 o 10 años cuando hallamos resuelto todos los
problemas que conllevan los trasplantes y digamos: ahora que
podemos hacer todos los trasplantes que queremos no tenemos
material. Ahí es cuando necesitaremos estas células madre.
¿Su
trabajo puede seguir otras líneas y combatir otras enfermedades
además de servir para tratar la diabetes?
El
trabajo con células madre tiene aplicaciones sobre todo en
los casos de terapia celular, parkinson, enfermedades neurodegenerativas
y lesiones espinales, serían los primeros candidatos. Pero
no hay que destacar que pueda servir también para generar
otros tipos celulares como hepatocitos, es decir, hígado o
incluso riñón. Hay un grupo en EEUU que esta empezando a hacer
"mini-riñones". Este proceso está muy abierto. Hay una cosa
de la que, normalmente, no nos damos cuenta: es un continente
nuevo a explorar. Esto implica que uno haga predicciones,
la diabetes o el parkinson son ejemplos muy claros, pero ahora
parece ser que las células madre, cuando se trasplantan, inducen
tolerancia para otros trasplantes. Esto era algo inesperado.
Con ello quiero decir que existen muchos aspectos que están
aun por conocer y solo podrá hacerse si se realiza la investigación.
Cerrando este tipo de estudios nunca sabremos las posibilidades
que tienen.
¿Le
parece excesiva la implicación de la Iglesia en estas materias?
En
la Iglesia, si consideramos el colectivo de creyentes, la
postura esta muy clara. Yo he recibido multitud de correos
electrónicos de gente que me dice: "rezo por usted". Estas
personas, dentro de sus creencias, apoyan este tipo de investigaciones.
Pero la Iglesia considerada como jerarquía, evidentemente
está en contra. Nos referimos a la Iglesia Católica Romana,
porque la anglicana está a favor. La postura de la Iglesia
es: "Primero digo no, no sea que se me desmonte el sistema".
Pero eso es el Magisterio de la Iglesia, que es distinto al
Dogma. El Magisterio es cambiante y va a cambiar de opinión
en algún momento, irá a remolque del resto. Aparte de esto,
la Iglesia es un grupo de creyentes de un grupo particular
y la separación del poder político y el religioso fue la base
del nacimiento de la Europa Moderna. No se puede gobernar
con creencias sino con leyes y las leyes son para todos. Incluso
para aquellos que no comparten tu creencia. En las sociedades
modernas las creencias están en la esfera íntima y pueden
y deben servir para resolver las cosas de cada uno pero no
para organizarle la vida a los demás. En ese sentido, las
posturas beligerantes de determinados grupos, tratando de
imponer sus creencias y que se transformen en leyes y normas
para el resto de la sociedad es una forma de intolerancia,
integrismo y fundamentalismo. Algo que está muy lejos de los
valores que inspiraron la construcción de Europa y de las
sociedades modernas.
¿No
le parece paradójico que un Gobierno que se enorgullece de
favorecer la investigación y de crear el marco idóneo para
que se desarrolle no haya podido modificar una Ley y haya
provocado que usted deba continuar su trabajo en el extranjero?
Una
cosa que creo que es criticable de la clase política es la
doble moral. Se practica una moral pública y otra privada.
Eso es un defecto histórico que hay que salvar de la forma
más rápida posible. Es muy frecuente que muchos representantes
del PP cuando hablan conmigo me digan que el problema esta
resuelto, que se "cae por su propio peso", según ellos. Sin
embargo, el Gobierno tiene otra actitud, digamos virtudes
publicas y vicios privados, y eso habrá que resolverlo ya
que no es propio de una sociedad madura. Más que paradoja
lo que pasa es que hay una doble moral lamentable y España
es mucho más moderna que eso y la sociedad española es mucho
más madura que eso. Entonces yo creo que nos merecemos una
clase política que no practique esta doble moral.
¿Piensa
que el Gobierno tendrá que acabar cambiando la Ley siguiendo
lo marcado por la realidad?
Sin
ninguna duda. Pero la cambiará cuando vea que otros Gobiernos
cambian su legislación y cuando sea de los últimos. Ir a remolque
es una técnica de Gobierno, es decir, dejar que los demás
resuelvan los problemas para luego sumarse al carro. Pero
no es una técnica que la pueda practicar un país que quiera
ser líder. Los países líderes tienen que tomar decisiones
y el que toma decisiones se puede equivocar, ese es uno de
los riesgos.
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