Los españoles son los ciudadanos
que más alcohol beben en el mundo, con una media
de 9,3 litros por habitante al año, según
los datos ofrecidos en un seminario sobre 'Sida y Drogas,
una nueva perspectiva', que se celebró en la
sede de la Universidad Internacional Menéndez
Pelayo en Valencia, con la presencia de destacados expertos.
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El jefe clínico del servicio de Psiquiatría
del hospital General de Valencia, Jesús Bedate, manifestó
que el alcohol y el tabaco son las sustancias de abuso más
utilizadas en España y agregó que los españoles
son los ciudadanos que más alcohol beben del mundo,
con una media de 9,3 litros por habitante y año.
El doctor Bedate participó en un seminario sobre 'Sida
y drogas, una nueva perspectiva' que se celebró en
Valencia, con la presencia de destacados especialistas españoles
y extranjeros.
El experto señaló que el alcoholismo "es
la drogodependencia más importante" en nuestro
país, tanto por el número de afectados como
por las repercusiones sanitarias que tiene. "El consumo
de bebidas alcohólicas -dijo- es uno de los factores
ambientales más importante relacionados con el estado
de salud de nuestra sociedad, junto con el consumo de tabaco
y otras drogas".
Aunque no existen cifras concretas, se calcula que en España
hay entre medio millón y dos millones de alcohólicos.
Además, el alcohol es responsable del 3,5 por ciento
de todas las defunciones, del 25 por ciento de los accidentes
laborales y de entre el 30 al 50 por ciento de los accidentes
de tráfico.
Por otro lado, Jesús Bedate
comentó que debido a la aceptación social y
a la tradicional costumbre de beber bebidas alcohólicas
en todo tipo de ceremonias y actos sociales, "no se suele
considerar una enfermedad ni el abuso ni la dependencia del
alcohol, y tanto el enfermo como su entorno aceptan con naturalidad
conductas patológicas derivadas de su consumo".
Según los datos facilitados en el seminario, el 7,1
por ciento de los hombres y el 5,3 por ciento de las mujeres
consume alcohol de forma abusiva. El mayor consumo se produce
entre los 25 a 34 años, edades durante las cuales bebe
un 11,3 por ciento de los hombres y un 9,9 por ciento de las
mujeres.
También entre los adolescentes de 15 a 18 años
el consumo de alcohol es elevado, con un 3,3 por ciento de
varones que beben frente a un 3,9 por ciento de mujeres.
A partir de los 45 años se produce un descenso en el
porcentaje de bebedores, con un 5,2 por ciento de hombres
que abusa del alcohol y un 2,8 por ciento de mujeres.
El doctor Bedate indicó que los jóvenes consumen
alcohol en grandes cantidades, especialmente los fines de
semana, y agregó que se aprecia una mayor presencia
de mujeres entre la población consumidora.
La llamada borrachera produce cambios de conducta como agresividad,
falta de atención, disminución de la capacidad
de juicio, irritabilidad, euforia, depresión, incoordinación
motora e incluso ideas paranoides, según el doctor
Bedate, quien manifestó que los síntomas varían
dependiendo de la concentración de alcohol en sangre,
que a su vez depende de la cantidad de alcohol ingerida.
Según Bedate el alcoholismo crónico es una enfermedad
que se caracteriza por la dependencia de alcohol y sus consecuencias,
y puede llevar a los enfermos a tener síntomas de abstinencia,
que se manifiestan generalmente por la mañana y con
temblores de manos o de las comisuras labiales, náuseas
y vómitos que ceden al beber alcohol.
"Los alcohólicos perciben dichos síntomas
desligados del alcoholismo y consideran el alcohol como una
medicina necesaria, sirviéndoles como pretexto para
seguir bebiendo", explicó el experto.
En cuanto al tratamiento, Bedate dijo que la farmacoterapia
del alcoholismo constituye un elemento más en el tratamiento
de esta enfermedad junto con el psicológico y la intervención
social. El jefe clínico del servicio de Psiquiatría
del hospital General de Valencia señaló que
durante mucho tiempo se ha considerado al alcoholismo como
una enfermedad de mal pronóstico sin posibilidades
de recuperación, pero en los últimos años
la situación ha cambiado y las perspectivas son más
optimistas debido al desarrollo de determinadas terapias".
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